Para no comentar los siete libros de golpe, empiezo ya con los cuatro que están leídos. Un poco de todo en este extraño popurri, popurri...
- "Cosas que pasan", de Luis Goytisolo
Esperaba algo totalmente distinto ( se ha cubierto de gloria el de la contraportada ) y me he encontrado con una especie de autobiografía del autor. Está muy bien escrito, ciertamente, tiene grandes pasajes, grandes frases, grandes ideas, pero hubiera estado bien conocer previamente su obra, tener algo más de contexto. Como primer libro del autor no triunfa, me temo...
- "El pibe que arruinaba las fotos", de Hernan Casciari.
Casciari es un autor "moderno". La mayoría de lo que puebla sus libros nace en su blog, y desde allí, reagrupado y editado pertinentemente, va dando forma a sus novelas, que acaban siendo relatos habilmente enlazados. Escribe bien y pisa suelo conocido ( es raro el haberse leido ya algunos textos ) y transpira humanidad por los cuatro costados. Un libro fácil, que da gusto pagar por él para que Hernán siga teniendo con que comer y pueda seguir escribiendo su blog tranquilamente. Como curiosidad, el libro puede descargarse de su blog, si no ando equivocado.
- "La mecánica del corazón", de Mathias Malzieu
Me encantan los cuentos, los adoro. Así que leerme un libro que promete ser un cuento original sobre el amor imposible me llama inicialmente. Un niño, que nace en una fría mañana de Edimburgo, y tienen que ponerle un reloj junto al corazón para darle cuerda y que no se le pare. Claro, que para evitarle riesgos, no puede amar...
Por desgracia, se queda muy flojito, intrascendente. Tiene alguna escena que promete, algún momento que estás convencido que la versión de animación ( Luc Besson va a hacerla para 2011 ) va a hacer memorable, pero no el libro.
Decepcionante...
- "La soledad de los números primos", de Paolo Giordano
Un libro maravilloso, que debiera convertirse en un clásico. Dos protagonistas algo extremos, marcados cada uno por una tragedia en su infancia, y su relación a lo largo de los años. Personajes perfectamente definidos, con unas personalidades extremas, pero con las que resulta fácil identificarse. Dolor como sentimiento predominante. Soledad como lo que rodea todo el libro y nunca logra resolverse.
Una joya, totalmente recomendable. Un descubrimiento ( gracias a facebook y una amiga a la que tengo abandonada pero lo puso como leido hace no mucho... Vale para algo facebook! )
Letras que forman microrrelatos, palabras que forman relatos, frases que forman textos... El azar, rellenando este hueco.
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sábado, 28 de noviembre de 2009
miércoles, 4 de noviembre de 2009
Una lagrimilla fácil
Anna Gavalda y yo ya nos encontramos en "El consuelo". Así que "Juntos, nada más", que sigue la misma línea, no ha supuesto una sorpresa tremenda. Sigue la misma línea que el anterior: en vez de un personaje infeliz, esta vez tiene cuatro. Sí, Camille es la máxima protagonista, pero los otros tres no son meras comparsas, sino que tienen sus emociones, sus contradicciones, su fondo y su forma. De nuevo, Gavalda parte de seres urbanos, y les hace huir de los tópicos, de la vida standard.
Los personajes del libro, seres solitarios, casi marginados por la sociedad, confluyen, forman una familia. Construyen una felicidad basada en detalles, en contrastes, en conflictos y en cariños que brotan solos. Redescubren lo que es importante, se reinventan, se caen y se levantan.
Sí, el final es sensiblero y te deja la lagrimilla en el ojo, porque sabes lo que va a pasar, o no, y hay algunos conflictos que quedan solucionados de forma muy fácil, pero la literatura es rápida, dando pinceladas aquí y allá para contar la historia, los personajes, profundos por momentos, livianos en otro.
Camille, sobre todo, enamora. Su sufrimiento, sus luchas interiores, su debilidad y sus ganas de huir del mundo. Se la define repetidas veces como un ángel, y esa es la sensación que deja. Casi da pena no poder conocerla...
Personajes con los que uno tiene tan poco en poco y con los que a veces es tan fácil identificarse... Supongo que en el fondo todos queremos lo mismo... Encontrar nuestro ángel, olvidar nuestras miserias, construir un grupo de gente alrededor que nos estabilice, nos de calor. Ser felices.
sábado, 28 de febrero de 2009
La vida, instrucciones de uso, Perec
Definitivamente, Perec es uno de esos autores que hay que leerse. La vida, instrucciones de uso, es uno de los libros que cuando acaba tiene esa sensación de haber terminado con una pieza colosal, brillante, descomunal. Un todo perfectamente definido, en el que millones de pequeñas piezas se juntan para dar sentido a todo un puzzle. Puzzle es uno de los términos que mejor se aplica a este obra. Es mencionado, forma parte de la única historia con continuidad, o de las pocas, y la estructura del libro se parece al método de resolución de estos pasatiempos: primero por aquí, luego por allá, retomamos esta parte, y poco a poco vamos avanzando hacia la última pieza.
El libro son 99 capítulos, cada uno describiendo una habitación o escenario de la casa alrededor de la que gira toda la obra, un edificio en Paris. En algunos con sus habitantes y sus historias, con sus habitantes pretéritos en otros. Hay capítulos que son meras enumeraciones de objetos, otros que incluyen textos de cartas, de libros, que se encuentran en dicha parte de la casa. Son decenas de historias, de distintos personajes, que dan sensación siempre de ir a despistar al lector, de que vamos a perdernos entre tanto nombre y tanto suceso. Pero, curiosamente, o mejor dicho, magistralmente, uno quiere seguir leyendo las peculiaridades de todos los habitantes, sus historias, sus motivos...
Para situarnos sobre la complejidad de la obra, al final incluye un mapa de la casa, una cronología de todos los sucesos, un índice con el que poder buscar cada personaje en el libro, un listado de las diferentes historias que se cuentan... Es un libro casi enciclopédico.
El autor es frío, desinvolucrado, descriptivo hasta el mínimo detalle. Contempla todo desde fuera, sin emociones, sin juicios de valor ni sentimientos perceptibles. Pero a pesar de eso, consigue que haya ciertos personajes a los que coger cariño, en los que se profundiza, con los que uno se emociona.
Un brillante ejercicio de literatura, sin duda. Hay gente que compara el libro con el Ulises de Joyce. Personalmente, fui incapaz de acabarlo y me pareció insufrible, quizás deba recuperarlo por si acaso. La historia de Leopoldo Bloom, Daedalus y ese día de Dublín se me hizo inaguantable. Perec, su casa congelado en el tiempo de Paris, tiene magia. La magia que, posiblemente, pueble nuestras vidas sin que nos demos ni cuenta.
El libro son 99 capítulos, cada uno describiendo una habitación o escenario de la casa alrededor de la que gira toda la obra, un edificio en Paris. En algunos con sus habitantes y sus historias, con sus habitantes pretéritos en otros. Hay capítulos que son meras enumeraciones de objetos, otros que incluyen textos de cartas, de libros, que se encuentran en dicha parte de la casa. Son decenas de historias, de distintos personajes, que dan sensación siempre de ir a despistar al lector, de que vamos a perdernos entre tanto nombre y tanto suceso. Pero, curiosamente, o mejor dicho, magistralmente, uno quiere seguir leyendo las peculiaridades de todos los habitantes, sus historias, sus motivos...
Para situarnos sobre la complejidad de la obra, al final incluye un mapa de la casa, una cronología de todos los sucesos, un índice con el que poder buscar cada personaje en el libro, un listado de las diferentes historias que se cuentan... Es un libro casi enciclopédico.
El autor es frío, desinvolucrado, descriptivo hasta el mínimo detalle. Contempla todo desde fuera, sin emociones, sin juicios de valor ni sentimientos perceptibles. Pero a pesar de eso, consigue que haya ciertos personajes a los que coger cariño, en los que se profundiza, con los que uno se emociona.
Un brillante ejercicio de literatura, sin duda. Hay gente que compara el libro con el Ulises de Joyce. Personalmente, fui incapaz de acabarlo y me pareció insufrible, quizás deba recuperarlo por si acaso. La historia de Leopoldo Bloom, Daedalus y ese día de Dublín se me hizo inaguantable. Perec, su casa congelado en el tiempo de Paris, tiene magia. La magia que, posiblemente, pueble nuestras vidas sin que nos demos ni cuenta.
lunes, 23 de febrero de 2009
Por fin es lunes!
Y eso quiere decir que empieza mi última semana por aquí, menos mal. Con novedades? No, realmente no. Bueno, ayer nos dieron regalitos, que no tengo ni la menor idea de como voy a meterlos en la maleta porque abultan. Y hoy, en un gesto que me honra, he salido a dar una vuelta: todo Chartres cerrado a las 13:30. Luego los españoles somos los vagos que estamos de siesta todo el día. Pero es que estaba cerrada hasta la fnac!
Ayer acabé ya con Roberto Bolaño y su 2666. Pedazo libro. Bien escrito, con una estructura muy peculiar, con una trama que avanza con unos personajes principales y sigue por los secundarios, donde no queda en ningún punto claro donde empieza el libro ni hacia donde se dirige, pero en todo momento, como lector, hay ganas de seguir leyendo y avanzar entre tanta página. Cientos de nombres, de personajes y en ningún momento hay sensación de perderse. Una lástima que el autor se haya muerto, porque ya quitando retoques mínimos sobre el libro, podría haber escrito grandes páginas futuras.
También vi Solaris, donde lo más destacable es que se le ve el culo a George Clooney. Partes de una buena idea, que puede dar lugar a debates morales, religiosos, éticos... y la desaprovecha totalmente. Espectacular. Mucho mejor los debates internos que pueda hacerse cada uno que la película en sí, pero vamos, sin duda, alguna. Sigo sin saber responderme a la pregunta obvia que genera la película...
Bueno, besitos a todos, que me quedan aún siete horitas, y a ver como las rellenamos. Perec y sus instrucciones de uso para la vida van a cumplir parte. El resto... ¿hoteles por EEUU?, que quiero cerrarlo entre hoy y mañana, ¿alguna película? Voy a avanzar algo de curro, pero vamos, estará complicado rellenar el tiempo.
Besitos a todos!
lunes, 16 de febrero de 2009
Últimas Lecturas
Soy Leyenda ( Richard Matheson )
Ahora que los libros de vampiros vuelven a estar de moda, parecería buen momento para que la gente se leyera este libro tan cortito sobre vampiros. Aparte del hecho de que el protagonista sea un descendiente de anglosajones blanco y rubio y que en la portada salga Will Smith, la historia es muy buena. Lo mejor, sin duda alguna, la reflexión final, que, por desgracia, es imposible llegar a plantearsela por uno mismo y por lo tanto, darla las vueltas correspondientes en la cabeza mientras se lee. Debería haber facilitado que el lector llegara a ese pensamiento por sí mismo, pero es realmente interesante.
Buen libro. La película se inspira, en su primera mitad al menos, bastante fielmente. A partir de la mitad se nota que Hollywood no puede permitir que la gente asuma el mensaje del libro. En fin, si la gente es tonta, pues es tonta...
Un viejo que leía novelas de amor ( Luis Sepúlveda )
Uno de esos grandes clásicos que uno se lee de adolescente, por lo visto, y que yo tenía pendiente desde hacía mucho tiempo. En la biblioteca no estaba disponible nunca, así que no quedó más remedio que pagar.
Libro interesante sobre la vida de un hombre ya anciano en las selvas americanas. Relata su vida, sus sueños, su adaptación al modo de vida indio y su lucha contra un tigrillo. Buen libro, aunque no acabo de tener muy claro porque ha vendido más de cinco millones de ejemplares. Supongo que para leer en el instituto no es mala lectura y eso le favorece.
Pruebas y tres parábolas ( George Steiner )
Quería otro libro de Steiner que había visto recomendado, pero sólo encontré éste, que no defraudó. Un relato largo, y tres cortos, dos geniales. El primero, de un comunista que ve cómo su mundo se derrumba y narra sus discusiones morales, la lucha entre capitalismo y comunismo, entre éste último y la religión. Todo, acompañado del propio derrumbe del hombre en su trabajo y en su vida. Gran relato, sin duda. De los otros tres, el último es una pequeña joya: una discusión entre diversos judíos, se supone, sobre el episodio en que Abraham va a sacrificar a Isaac. Y se preguntaban que pensaba Abraham, que pensaba Isaac, que sentía cada uno... Un gran ejercicio de coger un suceso histórico ( entre comillas, lo acepto ) y plantearselo desde todos los posibles puntos de vista.
Todo lleva carne ( Peio H. Riaño )
El encargado de cultura del panfleto Público ( ¿ suena raro Cultura y Público en la misma frase, verdad ? ) escribe un libro caótico, desordenado. Sin principio ni fin, ni trama, ni historia. Diversos pasajes sueltos, que no llegan a relatos. Libro moderno que no llega ni a libro, pero con su encanto, sus grandes frases y algunas buenas páginas e ideas. Los editores de "Caballo de Troya" deben beber whisky para desayunar, absenta en la comida y están como cabras. Pero permiten que libros como estos se editen, así que habrá que seguirles comprando para que los escritores puedan seguir experimentado. Recomendable para poca gente, que la mayoría me lo tirará a la cara ( para ti, sí, pero tu no cuentas ).
Lo infraordinario ( Georges Perec )
Y entre los libros raros, el raro por excelencia. Perec se propone a sí mismo hacer un libro que en vez de tratar sucesos extraordinarios, trate sobre lo cotidiano, sobre todo aquello que no tiene nada de especial, lo infraordinario, como él lo llama. Y así transcurre el libro, con páginas, páginas y páginas ( tampoco muchas ), en las que el autor nos describe su escritorio, o lo que comió una persona durante todo un año, o textos de postales. Pero sin que detrás de ellos haya nada, sólo esa descripción de la realidad excesiva, sin más objetivos que narrar lo que se ve, sin sacar conclusiones ni predisponer al lector. Un libro que no parte de ningún sitio ni lleva a ninguno, con una radicalidad terrible basada en eso, en lo infraordinario. Curioso hasta la última palabra, pero que nadie espere que el libro le cambie la vida.
sábado, 3 de enero de 2009
Paulo Coelho, El Alquimista
Paulo Coelho es uno de esos autores que medio mundo tiene en un pedestal y la otra mitad considera que son escoria. Sólo había leído algunas de sus columnas en los suplementos dominicales, así que no podía opinar sobre él con datos suficientes. Tenía curiosidad, como uno de los autores que más libros han vendido de la historia. Además, su biografía la verdad es que hace probable que sea alguien que pueda narrar experiencias al mundo.
Ayer en la biblioteca me llevé "El alquimista", que suele ser una de las referencias principales cuando se habla de este autor ( lo cogí junto a otros dos libros: "El secreto del mal" de Roberto Bolaño, ya contaré qué tal, y "Simetrías viscerales" de Jeanette Winterson, el principio es extraño y denso, aunque prometedor ). Por cierto, cero llamadas recibidas en todo el día, cuatro cuando estoy en la biblioteca. Lo mío es suerte...
El alquimista es un cuento largo con un único mensaje, que encima viene en la contraportada, no hay que ser muy perspicaz para descubrirlo: "cuando una persona realmente desea algo, el Universo entero conspira para que realice sus sueños. Así sucede si aprendemos a escuchar la voz del corazón y comprendemos aquel lenguaje que trasciende las palabras, el que muestra aquello que los ojos no pueden ver"
Como pieza literaria, no aporta mucho, como libro, tampoco. Así que la importancia que supongo se le puede dar al libro es por su capacidad de comunicar ese mensaje y por su capacidad de convencer sobre la realidad de ese mensaje.
En mi caso debo decir que no suelo creer en el universo apoyando nuestros actos, ni en un destino en el que realizarnos. No coincido con Paulo, me temo. Tiene razón en cosas, sí, y no se lo discuto, pero su mensaje es demasiado optimista: si quieres algo, vas a conseguirlo. Por desgracia, eso no siempre es así, y menos con los objetivos vitales que son a los que hace referencia el libro. Si ansías algo, si deseas algo, lucha por ello y haz lo que esté en tu mano, pero el universo no va a ayudarte, me temo. Tampoco va a ir a por ti. Ninguna persona tiene el universo girando en torno suyo, ni el destino escrito en ningún sitio, por suerte. Disponemos de un libre albedrío que nos permite tomar decisiones independientes del universo, y a la inversa, el universo garantiza nuestro libre albedrío al no intervenir en nuestras decisiones.
Es fácil creer en señales, en mensajes, ... Lo difícil es creer únicamente en nosotros mismos. Y eso es lo único que tenemos para tomar decisiones en el día a día y para nuestra vida.
Eso sí, coincido con Coelho en que el miedo, la comodidad, nos alejan de lo que realmente queremos. Esos son nuestros principales adversarios para buscar la felicidad.
Ayer en la biblioteca me llevé "El alquimista", que suele ser una de las referencias principales cuando se habla de este autor ( lo cogí junto a otros dos libros: "El secreto del mal" de Roberto Bolaño, ya contaré qué tal, y "Simetrías viscerales" de Jeanette Winterson, el principio es extraño y denso, aunque prometedor ). Por cierto, cero llamadas recibidas en todo el día, cuatro cuando estoy en la biblioteca. Lo mío es suerte...
El alquimista es un cuento largo con un único mensaje, que encima viene en la contraportada, no hay que ser muy perspicaz para descubrirlo: "cuando una persona realmente desea algo, el Universo entero conspira para que realice sus sueños. Así sucede si aprendemos a escuchar la voz del corazón y comprendemos aquel lenguaje que trasciende las palabras, el que muestra aquello que los ojos no pueden ver"
Como pieza literaria, no aporta mucho, como libro, tampoco. Así que la importancia que supongo se le puede dar al libro es por su capacidad de comunicar ese mensaje y por su capacidad de convencer sobre la realidad de ese mensaje.
En mi caso debo decir que no suelo creer en el universo apoyando nuestros actos, ni en un destino en el que realizarnos. No coincido con Paulo, me temo. Tiene razón en cosas, sí, y no se lo discuto, pero su mensaje es demasiado optimista: si quieres algo, vas a conseguirlo. Por desgracia, eso no siempre es así, y menos con los objetivos vitales que son a los que hace referencia el libro. Si ansías algo, si deseas algo, lucha por ello y haz lo que esté en tu mano, pero el universo no va a ayudarte, me temo. Tampoco va a ir a por ti. Ninguna persona tiene el universo girando en torno suyo, ni el destino escrito en ningún sitio, por suerte. Disponemos de un libre albedrío que nos permite tomar decisiones independientes del universo, y a la inversa, el universo garantiza nuestro libre albedrío al no intervenir en nuestras decisiones.
Es fácil creer en señales, en mensajes, ... Lo difícil es creer únicamente en nosotros mismos. Y eso es lo único que tenemos para tomar decisiones en el día a día y para nuestra vida.
Eso sí, coincido con Coelho en que el miedo, la comodidad, nos alejan de lo que realmente queremos. Esos son nuestros principales adversarios para buscar la felicidad.
miércoles, 3 de septiembre de 2008
Milan Kundera y Haroldo Conti
El sábado pasado, antes de salir a cholón, pasé por la casa del libro. El resultado es conocido, dos libros al bolso con los que cargar toda la noche. Cuentos de Bagdad, de no tengo muy claro quien, y la insoportable levedad del ser, de Milan Kundera, que me ha parecido realmente genial. Lo he acabado hoy, después de irlo leyendo en el bus, en el metro, con ansia. De lo mejor que he leído en toda mi vida, sin duda. Las relaciones de los personajes, son creibles, y sus dilemas, sus sueños, sus encrucijadas, sus cabreos, son una gran lectura del alma humana. Además, el juego que hace el propio narrador por momentos, que entra y sale, que cuenta y se aleja, que piensa, le da al libro una fuerza considerable. Realmente recomendable.
Podría poner aquí alguno de los pasajes sobre el alma, el amor, las personas y sus relaciones, pero por cambiar un poco, me quedo con el siguiente párrafo:
"Tenía ganas de decirles que detrás del comunismo, del fascismo, de todas las ocupaciones y las invasiones, se esconde un mal más básico y general; para ella la imagen de ese mal es una manifestación de personas que marchan, levantan los brazos y gritan al unísono las mismas sílabas. Pero sabía que no sería capaz de explicarselo."
Sobre el mismo tema, recomiendo a quien pueda, encuentre, quiera, un cuento de Haroldo Conti de la recopilación de cuentos completos que han sacado hace poco y que encontré en la biblioteca. Se titula "La causa" y es brillante. El resto de cuentos tienen sus altibajos, pero ese es consistente, evocador, desolador. Duele de leerlo. Eso es retratar una tragedia y no el niño del pijamita.
Por cierto, que aunque voy a cerrarlo ya este fin de semana, parece que todo cobra forma. Semana que viene en Francia, volver el viernes, lavadoras varias, salir el sábado de madrugada hacia León, tren hasta Astorga, llegada ( Santiago y cierra España mediante ) a Santiago el sábado, quemar Santiago, tren a Madrid el domingo, avión a Dublín o Londres el lunes, avión a Edimburgo, noche en la bella ciudad, cinco días recorriendo Escocia, ver Edimburgo, regresar a España.
Tres semanas aislado del mundo, que necesito romper y evadirme. Tres semanas para descansar poco el cuerpo y mucho la mente.
Podría poner aquí alguno de los pasajes sobre el alma, el amor, las personas y sus relaciones, pero por cambiar un poco, me quedo con el siguiente párrafo:
"Tenía ganas de decirles que detrás del comunismo, del fascismo, de todas las ocupaciones y las invasiones, se esconde un mal más básico y general; para ella la imagen de ese mal es una manifestación de personas que marchan, levantan los brazos y gritan al unísono las mismas sílabas. Pero sabía que no sería capaz de explicarselo."
Sobre el mismo tema, recomiendo a quien pueda, encuentre, quiera, un cuento de Haroldo Conti de la recopilación de cuentos completos que han sacado hace poco y que encontré en la biblioteca. Se titula "La causa" y es brillante. El resto de cuentos tienen sus altibajos, pero ese es consistente, evocador, desolador. Duele de leerlo. Eso es retratar una tragedia y no el niño del pijamita.
Por cierto, que aunque voy a cerrarlo ya este fin de semana, parece que todo cobra forma. Semana que viene en Francia, volver el viernes, lavadoras varias, salir el sábado de madrugada hacia León, tren hasta Astorga, llegada ( Santiago y cierra España mediante ) a Santiago el sábado, quemar Santiago, tren a Madrid el domingo, avión a Dublín o Londres el lunes, avión a Edimburgo, noche en la bella ciudad, cinco días recorriendo Escocia, ver Edimburgo, regresar a España.
Tres semanas aislado del mundo, que necesito romper y evadirme. Tres semanas para descansar poco el cuerpo y mucho la mente.
miércoles, 9 de julio de 2008
Saber perder
El título de arriba es el título del último libro de David Trueba. Comenté por aquí "cuatro amigos", que, aún sin convencerme, me había tenido bastante entregado y me había parecido que tenía un final realmente conseguido.
Esta novela mejora claramente la anterior. Aunque sigue habiendo una importancia demasiado exagerada a todo lo sexual, cae menos en lo vulgar, en lo chabacano. Las historias se desarrollan y mezclan magistralmente. Los personajes están vivos, llenos de matices, de sentimientos, de caídas, recaídas. De momentos que les definen como algo más que palabras. Todos son unos perdedores, en mayor o menor medida. El abuelo, el padre, la nieta. Todos van viendo como la vida les golpea, mientras avanza. Hay momentos buenos, hay momentos malos. Pero en general, no acaban más que haciendo algo similar al título: aprender a perder. Los capítulos son cortos, sin detalles superficiales. Los personajes, todos, creíbles, realistas, humanos. Seres vivos con sus miserias, sus debilidades, sus dudas.
Gran libro, altamente recomendable. Ganar no hace falta aprenderlo, es algo natural al ser humano. Lo difícil es saber perder, darse una torta y levantarse, buscar a una persona, esperar que nos diga algo, no encontrar ninguna palabra en sus labios y no poder hacer nada. Mirarse cada mañana al espejo y saber que no queda sino tirar hacia delante.
( Como Corolario aparte, parece que al final no vamos a Ortigueira. Empecé a sospecharlo ayer y hoy se ha confirmado. La vida a veces es más previsible de lo que parece. A veces, acertar carece de gracia )
Esta novela mejora claramente la anterior. Aunque sigue habiendo una importancia demasiado exagerada a todo lo sexual, cae menos en lo vulgar, en lo chabacano. Las historias se desarrollan y mezclan magistralmente. Los personajes están vivos, llenos de matices, de sentimientos, de caídas, recaídas. De momentos que les definen como algo más que palabras. Todos son unos perdedores, en mayor o menor medida. El abuelo, el padre, la nieta. Todos van viendo como la vida les golpea, mientras avanza. Hay momentos buenos, hay momentos malos. Pero en general, no acaban más que haciendo algo similar al título: aprender a perder. Los capítulos son cortos, sin detalles superficiales. Los personajes, todos, creíbles, realistas, humanos. Seres vivos con sus miserias, sus debilidades, sus dudas.
Gran libro, altamente recomendable. Ganar no hace falta aprenderlo, es algo natural al ser humano. Lo difícil es saber perder, darse una torta y levantarse, buscar a una persona, esperar que nos diga algo, no encontrar ninguna palabra en sus labios y no poder hacer nada. Mirarse cada mañana al espejo y saber que no queda sino tirar hacia delante.
( Como Corolario aparte, parece que al final no vamos a Ortigueira. Empecé a sospecharlo ayer y hoy se ha confirmado. La vida a veces es más previsible de lo que parece. A veces, acertar carece de gracia )
miércoles, 25 de junio de 2008
Ayer, hoy, mañana
Ayer a las 7:30 cogí un avión a París, a las 19:30, uno hacia Madrid. Viaje en el que llegué, apenas hice nada, y volví con gran éxito. Para los que entiendan algo de informática, puse un debugger a un programa, miré donde se había quedado colgado y le dije al inglés que tenía que arregarlo el archivo y la línea. Fue sencillo, aunque podría haberlo hecho el solito y sin que el cliente se hubiera dejado la pasta que se dejó en mi viaje. Solo mi billete en business sacado el día anterior debió costar más que mi sueldo o casi.
El caso es que volví corriendo para poder estar a las 22:00 en casita, cosa que conseguí y que era uno de los objetivos del día. Me acosté tarde, intentando arreglar cosillas de esas que sabes que están fastidiadas pero no sabes por donde y resulta que es por un sitio distinto totalmente y mucho peor a lo que pensabas al principio.
Hoy día futbolero, en el que hemos jugado bajo el bello sol madrileño. Alguien ha debido correr algo, aunque no tengo muy claro quien puede haber sido. Yo he marcado dos goles de bella factura, aunque debieran haber sido muchos más si mis compañeros confiaran en mi en vez de en ellos mismos, que no suele ser nunca lo óptimo. A los doctores se lo permito, pero no a ECM, que es basura y juega con el uniforme negro del Valencia, que hay que ser tonto para jugar con eso puesto.
Alemania ha ganado a Turquía. Nos esperan a nosotros en la final o a los rusos. Alemania, si pasa Rusia, merecería ganar la Eurocopa, porque se ha ido enfrentando contra todos los equipos que le tienen odios más o menos cercanos, faltaba Francia. Alemania-Polonia, Alemania-Turquía, Alemania-Rusia. Lo de Alemania contra Rusia ya viene de lejos, aunque ahora serían 11 contra 11 y sin el duro invierno de por medio. Confiemos en que eso no suceda y sea Alemania contra España, que sucedió ya con los tercios, aunque ni Alemania fuera Alemania, ni España, España.
La semana pasada hice uso por primera vez de mi carnet de biblioteca pública. Tres libros, tres, ya finiquitados. Juan José Millás, Ella imagina. Una colección de relatos que juegan con la realidad, la fantasia, confundir unas personas y unas situaciones con otras. Algunos relatos son pequeñas joyas, muy bien escrito, sin duda.
Relatos escalofriantes, de Roald Dahl. Muy entretenidos, originales, y algunos con unos toques de ironía y mala leche escalofriantes, ciertamente. ¿ Por qué no es útil la literatura ? de Luis García Montero y Antonio Muñoz Molina. Tres discursos en los que se defiende la importancia de la literatura y la poesía, sobre todo en la escuela.
Ahora estoy con la trilogía de Nueva York, de Paul Auster. Por ahora, me está pareciendo un libro genial. Y eso que lo primero según lo voy leyendo voy recordando que lo he visto en una novela gráfica que por suerte no recuerdo bien. El libro parece merecedor de su fama, sin duda alguna.
Mañana quiero a todo el mundo de rojo gritando como energúmenos para animar a España! Todos escuchando a los Nikis!
El caso es que volví corriendo para poder estar a las 22:00 en casita, cosa que conseguí y que era uno de los objetivos del día. Me acosté tarde, intentando arreglar cosillas de esas que sabes que están fastidiadas pero no sabes por donde y resulta que es por un sitio distinto totalmente y mucho peor a lo que pensabas al principio.
Hoy día futbolero, en el que hemos jugado bajo el bello sol madrileño. Alguien ha debido correr algo, aunque no tengo muy claro quien puede haber sido. Yo he marcado dos goles de bella factura, aunque debieran haber sido muchos más si mis compañeros confiaran en mi en vez de en ellos mismos, que no suele ser nunca lo óptimo. A los doctores se lo permito, pero no a ECM, que es basura y juega con el uniforme negro del Valencia, que hay que ser tonto para jugar con eso puesto.
Alemania ha ganado a Turquía. Nos esperan a nosotros en la final o a los rusos. Alemania, si pasa Rusia, merecería ganar la Eurocopa, porque se ha ido enfrentando contra todos los equipos que le tienen odios más o menos cercanos, faltaba Francia. Alemania-Polonia, Alemania-Turquía, Alemania-Rusia. Lo de Alemania contra Rusia ya viene de lejos, aunque ahora serían 11 contra 11 y sin el duro invierno de por medio. Confiemos en que eso no suceda y sea Alemania contra España, que sucedió ya con los tercios, aunque ni Alemania fuera Alemania, ni España, España.
La semana pasada hice uso por primera vez de mi carnet de biblioteca pública. Tres libros, tres, ya finiquitados. Juan José Millás, Ella imagina. Una colección de relatos que juegan con la realidad, la fantasia, confundir unas personas y unas situaciones con otras. Algunos relatos son pequeñas joyas, muy bien escrito, sin duda.
Relatos escalofriantes, de Roald Dahl. Muy entretenidos, originales, y algunos con unos toques de ironía y mala leche escalofriantes, ciertamente. ¿ Por qué no es útil la literatura ? de Luis García Montero y Antonio Muñoz Molina. Tres discursos en los que se defiende la importancia de la literatura y la poesía, sobre todo en la escuela.
Ahora estoy con la trilogía de Nueva York, de Paul Auster. Por ahora, me está pareciendo un libro genial. Y eso que lo primero según lo voy leyendo voy recordando que lo he visto en una novela gráfica que por suerte no recuerdo bien. El libro parece merecedor de su fama, sin duda alguna.
Mañana quiero a todo el mundo de rojo gritando como energúmenos para animar a España! Todos escuchando a los Nikis!
jueves, 29 de mayo de 2008
Chartres
Por estos avatares de la vida, hoy he acabado solo en la catedral de Chartres durante unos minutos de la misa, cerca del cierre. Allí estaba, en la penumbra, acompañado por los cánticos de la misa. Rodeado de unas cuantas velas y escoltado por algunos de los mejores rosetones del planeta.
En semanas como ésta, en las que lo que te ronda la cabeza no es precisamente si Ronaldo ficha por el Madrid o si Losantos pierde su juicio, es cuando entiendes más que nunca la utilidad de la religión. No hablo de si es cierto o no, ni de cuál es la verdadera. No. Me refiero a esa tranquilidad que da tener alguien que sabes que siempre está ahí, escuchandote, que puede cumplir todo aquello que se le pide.
Tener ese ser superior quizás fuera lo que nos inventamos hace siglos ( sino existiera ) para justificar lo que no entendíamos, pero también para quitarnos la sensación de impotencia, de agobio, de no poder hacer algo. Siempre, en cualquier circunstancia, la religión permite tener ese sitio al que acudir, permite que, por muy perdida que parezca la causa, siempre quede un rayo de esperanza. Un sitio al que acudir. Una figura a la que llorar.
Muchas veces eso es todo lo que necesitamos.
Hoy he vuelto a "hablar" con Dios en una iglesia.
En semanas como ésta, en las que lo que te ronda la cabeza no es precisamente si Ronaldo ficha por el Madrid o si Losantos pierde su juicio, es cuando entiendes más que nunca la utilidad de la religión. No hablo de si es cierto o no, ni de cuál es la verdadera. No. Me refiero a esa tranquilidad que da tener alguien que sabes que siempre está ahí, escuchandote, que puede cumplir todo aquello que se le pide.
Tener ese ser superior quizás fuera lo que nos inventamos hace siglos ( sino existiera ) para justificar lo que no entendíamos, pero también para quitarnos la sensación de impotencia, de agobio, de no poder hacer algo. Siempre, en cualquier circunstancia, la religión permite tener ese sitio al que acudir, permite que, por muy perdida que parezca la causa, siempre quede un rayo de esperanza. Un sitio al que acudir. Una figura a la que llorar.
Muchas veces eso es todo lo que necesitamos.
Hoy he vuelto a "hablar" con Dios en una iglesia.
viernes, 23 de mayo de 2008
Chesil Beach
Una de mis últimas compras de libros, el día que fuimos a ver Iron Man, fue Chesil Beach, de Ian McEwan. Era de esos libros que ya había visto mencionados en varios artículos, con críticas siempre positivas. Así que había que leerlo. Además, es un libro pequeño de los que sabes puedes leer en menos de dos horas, no intimida.
En este caso, que el libro dure tan poco es una lástima. Iron Man superaba las dos horas, y, sinceramente, mejor invertidos están los 16 euros del libro que los 7 de la película.
La temática del libro es muy sencilla: la noche de bodas de una pareja de ingleses en los 60. Él, deseando acostarse con su mujer. Ella, sabiendo que eso va a tener que suceder pero deseosa de poder evitarlo, que sea lo más rápido posible. Partiendo de esta premisa, en la que se condensa todo el libro, se habla del amor, del deseo, de la familia, de las obligaciones del matrimonio, de la sociedad, de la comunicación dentro de la pareja...
Muy pocas páginas, nada tratado en modo filosófico, sino como lo van pensando cada uno de los dos miembros del recien estrenado matrimonio. Muy real, muy creible, nada idealizado, ni rebuscado. Agradable de leer y de disfrutar, aunque sea triste bastante de lo que ocurre.
Es fácil ir poniendose en el lugar de ambos según les vas oyendo razonar. Él quiere sexo, vale, normal. Es algo humano, esperable, lógico. Llegar virgen al matrimonio suponía querer tener sexo en tu noche de bodas, sobre todo cuando aún el sexo era algo místico, difícil de hablar de ello, desconocido y mitificado.
Ella, en cambio, detesta el sexo. Se lo imagina como algo violento, sucio, doloroso. Ella le quiere, y como mujer suya sería capaz de grandes sacrificios, pero para ella, el amor no necesita el contacto físico. Es algo más profundo, más fuerte, menos animal.
Sin decir nada de lo que sucede, hay que destacar especialmente las últimas páginas. Una mirada al futuro de ambos y sus recuerdos y sentimientos durante el tiempo transcurrido. Esas últimas páginas son de las que, aunque cierres el libro, sigues teniendo dentro de la cabeza, dando vueltas una y otra vez. Y te dejan ideas dando vueltas, preguntandote sobre lo que es importante y lo que no.
Parece claro que es realmente lo importante...
En este caso, que el libro dure tan poco es una lástima. Iron Man superaba las dos horas, y, sinceramente, mejor invertidos están los 16 euros del libro que los 7 de la película.
La temática del libro es muy sencilla: la noche de bodas de una pareja de ingleses en los 60. Él, deseando acostarse con su mujer. Ella, sabiendo que eso va a tener que suceder pero deseosa de poder evitarlo, que sea lo más rápido posible. Partiendo de esta premisa, en la que se condensa todo el libro, se habla del amor, del deseo, de la familia, de las obligaciones del matrimonio, de la sociedad, de la comunicación dentro de la pareja...
Muy pocas páginas, nada tratado en modo filosófico, sino como lo van pensando cada uno de los dos miembros del recien estrenado matrimonio. Muy real, muy creible, nada idealizado, ni rebuscado. Agradable de leer y de disfrutar, aunque sea triste bastante de lo que ocurre.
Es fácil ir poniendose en el lugar de ambos según les vas oyendo razonar. Él quiere sexo, vale, normal. Es algo humano, esperable, lógico. Llegar virgen al matrimonio suponía querer tener sexo en tu noche de bodas, sobre todo cuando aún el sexo era algo místico, difícil de hablar de ello, desconocido y mitificado.
Ella, en cambio, detesta el sexo. Se lo imagina como algo violento, sucio, doloroso. Ella le quiere, y como mujer suya sería capaz de grandes sacrificios, pero para ella, el amor no necesita el contacto físico. Es algo más profundo, más fuerte, menos animal.
Sin decir nada de lo que sucede, hay que destacar especialmente las últimas páginas. Una mirada al futuro de ambos y sus recuerdos y sentimientos durante el tiempo transcurrido. Esas últimas páginas son de las que, aunque cierres el libro, sigues teniendo dentro de la cabeza, dando vueltas una y otra vez. Y te dejan ideas dando vueltas, preguntandote sobre lo que es importante y lo que no.
Parece claro que es realmente lo importante...
lunes, 31 de marzo de 2008
Tu vida en un libro
Recojo la iniciativa de Escuela de Escritores: elegir el libro que más te ha influido, con el que más te sientes identificado, el que más te ha cambiado la vida. No el que para ti sea el mejor libro de la historia, no. Podría ser un libro malo, de hecho. En los comentarios, ha habido gente que ha puesto un libro de los Cinco, sin ir más lejos.
Busco mi libro, y no sabría cual poner ahora mismo. Hay libros que me han atrapado, libros leídos decenas de veces ( sí, decenas, querido Tolkien), libros que me han parecido fantásticos ( el juego de Ender, Fundación, la guía del autoestopista galáctico, Rayuela, 1984, el Aleph, la historia interminable, Momo, archipiélago Gulag, cualquier cosa de Lovecraft o de Poe... ), pero ninguno de ellos ha sido un libro que me haya supuesto un cambio de percepción significativo. Todos me han influido más o menos, supongo, pero ninguno puedo decir que haya supuesto un cambio radical.
Debo seguir pensando sobre el tema, me temo, pero por ahora mi libro candidato es uno que compré hace no mucho por dos ocasiones ( tres, miento, la última por petición), y que valía su peso en oro. Aún no me decanto, así que poner el título lo ahorro, aunque alguien ya sabrá que libro es. Curioso asunto después de 28 años leyendo libros elegir uno tan reciente. O quizás curioso para la memoria, que recuerda mucho más lo cercano que lo lejano.
Por cierto, que estaba pensando en empezar aquí debajo a asignar a cada persona un libro, pero no lo veo claro. Hay algunos sobre los que tendría una propuesta: matadero cinco, desayuno en Tiffanys, Harry Potter, los tres mosqueteros, la niña del faro... Pero a otros les pondría alguno de coña total: ¿ Qué mejor libro para el arquitecto que el Código Da Vinci ? Para mi que preferiría algún tomo de Asterix. ¿ Se sentiría identificado ECM con Landa, el valín, del que posee cinco copias ? y mi querido IMM, después de hacer de monje en el cine ¿ elegiría el nombre de la rosa para identificarse con Adso ?
Curioso buscarse uno entre las páginas de un libro cuando muchas veces somos incapaces de encontrarnos ni siquiera fuera de ellas...
Busco mi libro, y no sabría cual poner ahora mismo. Hay libros que me han atrapado, libros leídos decenas de veces ( sí, decenas, querido Tolkien), libros que me han parecido fantásticos ( el juego de Ender, Fundación, la guía del autoestopista galáctico, Rayuela, 1984, el Aleph, la historia interminable, Momo, archipiélago Gulag, cualquier cosa de Lovecraft o de Poe... ), pero ninguno de ellos ha sido un libro que me haya supuesto un cambio de percepción significativo. Todos me han influido más o menos, supongo, pero ninguno puedo decir que haya supuesto un cambio radical.
Debo seguir pensando sobre el tema, me temo, pero por ahora mi libro candidato es uno que compré hace no mucho por dos ocasiones ( tres, miento, la última por petición), y que valía su peso en oro. Aún no me decanto, así que poner el título lo ahorro, aunque alguien ya sabrá que libro es. Curioso asunto después de 28 años leyendo libros elegir uno tan reciente. O quizás curioso para la memoria, que recuerda mucho más lo cercano que lo lejano.
Por cierto, que estaba pensando en empezar aquí debajo a asignar a cada persona un libro, pero no lo veo claro. Hay algunos sobre los que tendría una propuesta: matadero cinco, desayuno en Tiffanys, Harry Potter, los tres mosqueteros, la niña del faro... Pero a otros les pondría alguno de coña total: ¿ Qué mejor libro para el arquitecto que el Código Da Vinci ? Para mi que preferiría algún tomo de Asterix. ¿ Se sentiría identificado ECM con Landa, el valín, del que posee cinco copias ? y mi querido IMM, después de hacer de monje en el cine ¿ elegiría el nombre de la rosa para identificarse con Adso ?
Curioso buscarse uno entre las páginas de un libro cuando muchas veces somos incapaces de encontrarnos ni siquiera fuera de ellas...
martes, 18 de marzo de 2008
Hoy si apetece escribir
Es extraño, hoy me apetece escribir y tengo poquísimo que contar al mundo. Es lo malo de estos días de vacaciones en los que te limitas a ver los minutos pasar mientras apenas haces nada.
Contaba con dar un breve paseo que al final tiene pinta no va a haber. No pasa nada. Día de pijama, ordenador, consola y lectura.
En el ordenador, ayer estuve leyendo cositas sobre la historia entre China y Tibet. Aunque hay matices por ambos lados y alguna división de opiniones, parece que Tibet ha estado bajo gobierno chino desde hace bastantes siglos. Fue independiente durante unos años a principios del siglo XX, pero en comparación con la historia, parece que históricamente sí se le puede considerar parte de China. Obviamente, esto no justifica la represión ni la muerte de una sola persona, pero quería ver el fundamento histórico y político de las pancartas de "free Tibet".Seguiré documentandome sobre el tema.
En la consola, tetris, tetris y más tetris. El mejor juego de la historia, al que se que siempre podré jugar durante horas.
En la lectura, ayer empecé, hoy acabé un libro de Muriel Barbery "La elegancia del erizo". Un libro lleno de pequeñas reflexiones sobre la vida, con dos personajes luminosos, pequeños, pero de alma grande. Dos solitarias, una niña y una mujer mayor, con mentes prodigiosas, que no entienden ni comparten el mundo que las rodea, en el que buscan un sentido, ni siquiera la felicidad, buscan algo. Bastantes grandes pensamientos repartidos por sus páginas, libro ideal para quienes leen con papel y lápiz al lado. Para los que no lo hacemos, muy buen sabor de boca y confiar en haber aprendido algo que poder aplicar a la vida diaria. Entiendo que este libro vaya por la 7ª edición, sin duda. Buena compra la última, en la que combiné este libro con Nocilla dream y Nocilla experience. Ninguno ha defraudado.
Si mañana ya no escribo, felices vacaciones. Casi todos os las mereceis.
Contaba con dar un breve paseo que al final tiene pinta no va a haber. No pasa nada. Día de pijama, ordenador, consola y lectura.
En el ordenador, ayer estuve leyendo cositas sobre la historia entre China y Tibet. Aunque hay matices por ambos lados y alguna división de opiniones, parece que Tibet ha estado bajo gobierno chino desde hace bastantes siglos. Fue independiente durante unos años a principios del siglo XX, pero en comparación con la historia, parece que históricamente sí se le puede considerar parte de China. Obviamente, esto no justifica la represión ni la muerte de una sola persona, pero quería ver el fundamento histórico y político de las pancartas de "free Tibet".Seguiré documentandome sobre el tema.
En la consola, tetris, tetris y más tetris. El mejor juego de la historia, al que se que siempre podré jugar durante horas.
En la lectura, ayer empecé, hoy acabé un libro de Muriel Barbery "La elegancia del erizo". Un libro lleno de pequeñas reflexiones sobre la vida, con dos personajes luminosos, pequeños, pero de alma grande. Dos solitarias, una niña y una mujer mayor, con mentes prodigiosas, que no entienden ni comparten el mundo que las rodea, en el que buscan un sentido, ni siquiera la felicidad, buscan algo. Bastantes grandes pensamientos repartidos por sus páginas, libro ideal para quienes leen con papel y lápiz al lado. Para los que no lo hacemos, muy buen sabor de boca y confiar en haber aprendido algo que poder aplicar a la vida diaria. Entiendo que este libro vaya por la 7ª edición, sin duda. Buena compra la última, en la que combiné este libro con Nocilla dream y Nocilla experience. Ninguno ha defraudado.
Si mañana ya no escribo, felices vacaciones. Casi todos os las mereceis.
lunes, 21 de enero de 2008
Días en que da igual perder
Para los que no lo sepan, hoy la bolsa se ha dado una torta de consideración. Es probable que el efecto siga, así que seguiremos perdiendo valor bursatil y transformando inversiones en el corto plazo a inversiones a largo plazo. Si ahora necesitara vender algo, habría perdido casi un 20-25% de lo que tenía en bolsa el 1 de enero. Parece que la crisis no va a afectar solo a los que tienen hipotecas, no, sino a los que invertimos sin tener ni puta idea.
El caso es que como decía, a pesar de esta pérdida ( aún no materializada hasta el momento de la venta, aunque al bajar tanto habría que hacer un apunte contable, me temo ) y del dolor en el abductor, que me hace cojear como un pirata, no me quejo del día. De hecho, me alegro.
Primero, por haber ido a la Casa del Libro a realizar un encargo que me habían pedido y llevarme no solo ese libro, sino otros cinco. Uno de los cuales, Firmín, quería habermelo regalado el día 19, que era mi santo. Soy comprador compulsivo de libros, y la pila de pendientes empieza a tener un tamaño superior a mi cabeza.
Segundo, por un mp3 que me han enviado, es una chorrada sin importancia, pero con toda la importancia del mundo para remitente y destinatario. Está claro a quien le ha hecho más ilusión, pero a mi me ha encantado poder escucharlo.
Alegrar el día es fácil a veces. Aunque claro, si necesitara pelas ahora estaría preocupado echando cuentas con la calculadora y viendo si poner alguna orden de stop.
El caso es que como decía, a pesar de esta pérdida ( aún no materializada hasta el momento de la venta, aunque al bajar tanto habría que hacer un apunte contable, me temo ) y del dolor en el abductor, que me hace cojear como un pirata, no me quejo del día. De hecho, me alegro.
Primero, por haber ido a la Casa del Libro a realizar un encargo que me habían pedido y llevarme no solo ese libro, sino otros cinco. Uno de los cuales, Firmín, quería habermelo regalado el día 19, que era mi santo. Soy comprador compulsivo de libros, y la pila de pendientes empieza a tener un tamaño superior a mi cabeza.
Segundo, por un mp3 que me han enviado, es una chorrada sin importancia, pero con toda la importancia del mundo para remitente y destinatario. Está claro a quien le ha hecho más ilusión, pero a mi me ha encantado poder escucharlo.
Alegrar el día es fácil a veces. Aunque claro, si necesitara pelas ahora estaría preocupado echando cuentas con la calculadora y viendo si poner alguna orden de stop.
domingo, 4 de noviembre de 2007
De compras
Esta tarde he estado por la fnac, de compras literarias. Buscaba el libro de Persépolis, que suponía no habría ningún problema para encontrar estando ahora la película en los cine. Efectivamente, así ha sido y ya le he podido ojear un poco. Hay diferencias, la película quita contenido, como es lógico. Y mejora los dibujos, aunque la estética es la misma.
Ya que me compraba un libro, pues he comprado varios. Un volumen en el que se juntan Alicia en el Pais de las Maravillas y A través del espejo, los dos libros más famosos de Lewis Carroll. Un librito de Dolors Bramon, una introducción al islam, religión, historia y cultura. Truman Capote, a sangre fría. El tambor de hojalata, de Günter Grass, y una recopilación de 18 cuentos de Jorge Luis Borges, titulada el Aleph ( cuento que incluye). Vamos, que hoy me ha dado por libros bastante clásicos y conocidos. También en cierto modo el hecho de comprar estos libros tiene como fin obligarme a leer de nuevo, que últimamente apenas estoy leyendo nada.
Después de gastar dinero en aumentar mi escasa cultura, me fui a ver la derrota del Madrid frente al Sevilla al Irish Rover con mi farmaceútico predilecto. Al partido no es que le hiciéramos mucho caso, la verdad sea dicha. Así que hemos estado unas horitas hablando del mundo lejano, del cercano, del pasado, del presente y del futuro. Una muy agradable velada, como no podía ser menos.
Ya que me compraba un libro, pues he comprado varios. Un volumen en el que se juntan Alicia en el Pais de las Maravillas y A través del espejo, los dos libros más famosos de Lewis Carroll. Un librito de Dolors Bramon, una introducción al islam, religión, historia y cultura. Truman Capote, a sangre fría. El tambor de hojalata, de Günter Grass, y una recopilación de 18 cuentos de Jorge Luis Borges, titulada el Aleph ( cuento que incluye). Vamos, que hoy me ha dado por libros bastante clásicos y conocidos. También en cierto modo el hecho de comprar estos libros tiene como fin obligarme a leer de nuevo, que últimamente apenas estoy leyendo nada.
Después de gastar dinero en aumentar mi escasa cultura, me fui a ver la derrota del Madrid frente al Sevilla al Irish Rover con mi farmaceútico predilecto. Al partido no es que le hiciéramos mucho caso, la verdad sea dicha. Así que hemos estado unas horitas hablando del mundo lejano, del cercano, del pasado, del presente y del futuro. Una muy agradable velada, como no podía ser menos.
miércoles, 24 de octubre de 2007
Post Secret
Post secret es una de las grandes joyas que hay por internet. Realmente, ni siquiera necesitaba internet para existir, pero la red le ha permitido crecer y popularizarse.
Post secret es una idea muy sencilla: diseña, hazte a mano, compra una postal y escribe en ella un secreto tuyo que nadie sepa. Y la envías a una dirección que figura en la web. Nada más.
De una idea tan sencilla, ya han surgido varias exposiciones y varios libros ( hoy me han llegado dos, comprados en Amazon). Parece increíble como la mayoría de las postales transpiran sentimientos, como se nota ese sensación de liberación en muchas, o ese llanto, o esa llamada a la vida que son otras.
Post secret es un proyecto que nos demuestra lo parecidos que acabamos siendo todos, porque es muy sencillo ponerse en el lugar de la mayoría del que ha escrito las postales. Incluso en secretos que jamás podremos compartir, la empatía hacia esa postal y a ese texto acaba siendo mucho mayor de lo que podría parecer.
Hay textos sencillos, grandes frases. Postales enviadas por niños pequeños, o por ancianos que están a punto de morir. Por gente a la que la vida ha dado la espalda, o por gente que ha vuelto a renacer y tomar las riendas. Existen frases sobre amores que se perdieron en el tiempo, o sobre odios que aún subyacen. Gente que habla de sus miserias, o de las grandezas ajenas. Personas que sueñan con que sus vidas valgan la pena, y personas que recuerdan que sus vidas eran antes mucho mejores.
Post Secret nos hace un análisis con cada postal. En todas intentamos identificarnos, buscamos parecidos con nuestra vida. Y lo sorprendente es que acabamos entendiendo casi todos. Va a ser que somos más parecidos de lo que pensamos.
Post secret es una idea muy sencilla: diseña, hazte a mano, compra una postal y escribe en ella un secreto tuyo que nadie sepa. Y la envías a una dirección que figura en la web. Nada más.
De una idea tan sencilla, ya han surgido varias exposiciones y varios libros ( hoy me han llegado dos, comprados en Amazon). Parece increíble como la mayoría de las postales transpiran sentimientos, como se nota ese sensación de liberación en muchas, o ese llanto, o esa llamada a la vida que son otras.
Post secret es un proyecto que nos demuestra lo parecidos que acabamos siendo todos, porque es muy sencillo ponerse en el lugar de la mayoría del que ha escrito las postales. Incluso en secretos que jamás podremos compartir, la empatía hacia esa postal y a ese texto acaba siendo mucho mayor de lo que podría parecer.
Hay textos sencillos, grandes frases. Postales enviadas por niños pequeños, o por ancianos que están a punto de morir. Por gente a la que la vida ha dado la espalda, o por gente que ha vuelto a renacer y tomar las riendas. Existen frases sobre amores que se perdieron en el tiempo, o sobre odios que aún subyacen. Gente que habla de sus miserias, o de las grandezas ajenas. Personas que sueñan con que sus vidas valgan la pena, y personas que recuerdan que sus vidas eran antes mucho mejores.
Post Secret nos hace un análisis con cada postal. En todas intentamos identificarnos, buscamos parecidos con nuestra vida. Y lo sorprendente es que acabamos entendiendo casi todos. Va a ser que somos más parecidos de lo que pensamos.
domingo, 17 de junio de 2007
Golpeando primero
En contra de mis pronósticos, pero en línea con mis deseos, el Real Madrid de basket ha ganado el primer partido de la final de la ACB. Buen partido, con todo el equipo comprometido y luchando sin descanso.
De mi post del otro día, lo único que puedo decir es que, los que no lo hayan entendido, mi amable vecino lo cuenta perfectamente. Mis disculpas a los que me lo han preguntado y no se lo he explicado, pero soy capaz de contarlo de uno en uno, pero no a grupos mayores. Gracias a todos por preguntar. Cada vez estoy más contento de los amigos que tengo. Sois todos cojonudos, menos uno (Esta última parte es mentira, pero así siembro inquietudes en vosotros).
El otro día hablé de flatland, y debido a un comentario, acabé buscando el enlace y está puesto en los comentarios de esa noticia (el título, si no me equivoco, era culturizando a las masas). También está en dichos comentarios el Aleph, de Borges (gracias por el enlace!). Tiene un párrafo extremadamente brillante. Me recordó al caótico libro de Cela de madera de boj, en el que no sabes lo que está sucediendo, porque los párrafos son interminables y las historias, los datos se entremezclan continuamente. No hay un principio ni un final, solo oleadas de frases hablando sobre la costa gallega y sus moradores.
El caso es que en unas horas parto hacia París. Espero tener bastante trabajo y poco tiempo para pensar, porque pensar ahora no lleva a ningún sitio bueno. Encima me quedo sin jueves en el Victoria, uno de los mejores momentos de la semana, capaz de animar a cualquiera. El viernes tocará ser felices hasta el infinito.
Sed felices, que es lo único que debería preocuparnos en la vida.
De mi post del otro día, lo único que puedo decir es que, los que no lo hayan entendido, mi amable vecino lo cuenta perfectamente. Mis disculpas a los que me lo han preguntado y no se lo he explicado, pero soy capaz de contarlo de uno en uno, pero no a grupos mayores. Gracias a todos por preguntar. Cada vez estoy más contento de los amigos que tengo. Sois todos cojonudos, menos uno (Esta última parte es mentira, pero así siembro inquietudes en vosotros).
El otro día hablé de flatland, y debido a un comentario, acabé buscando el enlace y está puesto en los comentarios de esa noticia (el título, si no me equivoco, era culturizando a las masas). También está en dichos comentarios el Aleph, de Borges (gracias por el enlace!). Tiene un párrafo extremadamente brillante. Me recordó al caótico libro de Cela de madera de boj, en el que no sabes lo que está sucediendo, porque los párrafos son interminables y las historias, los datos se entremezclan continuamente. No hay un principio ni un final, solo oleadas de frases hablando sobre la costa gallega y sus moradores.
El caso es que en unas horas parto hacia París. Espero tener bastante trabajo y poco tiempo para pensar, porque pensar ahora no lleva a ningún sitio bueno. Encima me quedo sin jueves en el Victoria, uno de los mejores momentos de la semana, capaz de animar a cualquiera. El viernes tocará ser felices hasta el infinito.
Sed felices, que es lo único que debería preocuparnos en la vida.
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lunes, 11 de junio de 2007
Demasiado tiempo sin culturizar a las masas
El hecho de estar sin exámenes y sin tener muy claro que voy a prepararme para septiembre hace que malgaste tiempo de muy variadas formas. La mayoría de hechas consisten en no hacer nada, pero de modos distintos y variados. El caso es que, de vez en cuando, también aprovecho para leer algo.
Tengo ahora mismo una pila gigante de libros de mi último pedido a Amazon, varios de economía, uno o dos que se podrían catalogar como frikis, y uno "Life and Fate", sobre la segunda guerra mundial, Stalingrado y otras penurias que tiene pinta de ir a ponerme los pelos como escarpias, como ya hiciera archipiélago gulag. Lo peor es que después de libros como estos aún haya quien defienda la rusia comunista.
El caso es que no iba a hablar de ese libro por dos razones: la primera, porque aún no me lo he leido y la segunda, porque iba a hablar de otro: flatland, que me ha sorprendido muy gratamente.
Flatland es un relato (no llega a libro) sobre un universo bidimensional, en el que sus habitantes son figuras geométricas. Las mujeres son meras líneas, mientras que los hombres van aumentando en número de lados y en regularidad según aumenta su status social, siendo los círculos la clase dirigente.
Lo curioso de flatland, aparte de lo curioso que supone imaginarse un mundo como el descrito, es el juego que hace al descubrir el protagonista un universo unidimensional, al que intenta convencer de la existencia de dos dimensiones sin mucho éxito, y como luego una esfera le muestra la existencia de tres dimensiones, algo que quedaba totalmente fuera de su imaginación. Una forma muy entretenida para pensar en las distintas dimensiones y nuestra percepción de la realidad.
Después de ese libro, ahora estoy con "The black Swam", un libro sobre lo poco que hay que fiarse de los datos históricos para ver que va a suceder en el futuro. El mejor ejemplo que pone de esto es la vida de un pavo. Un pavo nace y es cebado un día, y otro, y otro, ... Si el pavo parte de su experiencia, pensará siempre que al día siguiente van a cebarle de nuevo. Pero el caso es que a todos los pavos les acaban cortando la cabeza para comérselos. Básicamente, el libro se centra en el estudio de los sucesos altamente improbables y sus consecuencias. Cuando lo acabe daré más detalles, que aún me queda una buena parte.
El siguiente en la lista será "Common sense economics", lo que parece una contradicción en sí mismo.
Tengo ahora mismo una pila gigante de libros de mi último pedido a Amazon, varios de economía, uno o dos que se podrían catalogar como frikis, y uno "Life and Fate", sobre la segunda guerra mundial, Stalingrado y otras penurias que tiene pinta de ir a ponerme los pelos como escarpias, como ya hiciera archipiélago gulag. Lo peor es que después de libros como estos aún haya quien defienda la rusia comunista.
El caso es que no iba a hablar de ese libro por dos razones: la primera, porque aún no me lo he leido y la segunda, porque iba a hablar de otro: flatland, que me ha sorprendido muy gratamente.
Flatland es un relato (no llega a libro) sobre un universo bidimensional, en el que sus habitantes son figuras geométricas. Las mujeres son meras líneas, mientras que los hombres van aumentando en número de lados y en regularidad según aumenta su status social, siendo los círculos la clase dirigente.
Lo curioso de flatland, aparte de lo curioso que supone imaginarse un mundo como el descrito, es el juego que hace al descubrir el protagonista un universo unidimensional, al que intenta convencer de la existencia de dos dimensiones sin mucho éxito, y como luego una esfera le muestra la existencia de tres dimensiones, algo que quedaba totalmente fuera de su imaginación. Una forma muy entretenida para pensar en las distintas dimensiones y nuestra percepción de la realidad.
Después de ese libro, ahora estoy con "The black Swam", un libro sobre lo poco que hay que fiarse de los datos históricos para ver que va a suceder en el futuro. El mejor ejemplo que pone de esto es la vida de un pavo. Un pavo nace y es cebado un día, y otro, y otro, ... Si el pavo parte de su experiencia, pensará siempre que al día siguiente van a cebarle de nuevo. Pero el caso es que a todos los pavos les acaban cortando la cabeza para comérselos. Básicamente, el libro se centra en el estudio de los sucesos altamente improbables y sus consecuencias. Cuando lo acabe daré más detalles, que aún me queda una buena parte.
El siguiente en la lista será "Common sense economics", lo que parece una contradicción en sí mismo.
martes, 20 de febrero de 2007
Starship troopers
Una vez acabado el libro, gracias a la celeridad de Amazon, puedo contrastarlo por fin con la película. Del libro de Robert Heinlein a la película de Paul Verhoeven hay un gran trecho. Difieren en la argumentación, en los personajes, pero sobre todo, difieren en el mensaje subyacente.
De la película hay opiniones diversas. Hay mucha gente que la considera una mera película de acción, un western de soldaditos futurista sin mayores ambiciones y sin ninguna repercusión. Sin embargo, hay muchas escenas en las que, de forma encubierta, se critica a una sociedad militarizada en exceso y en la que hombres y bichos son una misma plaga para el universo. Hay escenas memorables, como cuando el reclutador sin piernas y con una prótesis dice orgulloso algo parecido a: "El ejército me ha convertido en lo que soy". Otras escenas clásicas son las de propaganda. Goebbels podría haberlas firmado sin ningún problema. Son exageradas, lo que denota o que los guionistas son escoria o que su objetivo realmente es criticar el sistema de gobierno casi fascista que muestra. Prefiero pensar lo segundo.
El libro es totalmente distinto. Se centra en el proceso de transformación del protagonista desde que entra en la oficina de alistamiento hasta que llega a ser oficial dirigiendo a su propia unidad en la guerra contra los bichos. Todo esto acompañado de una serie de ideas políticas y sociales que, al contrario que la película, apoyan el modelo de sociedad que describen. Una sociedad en la que solo pueden votar aquellos que se han presentado voluntarios para realizar el servicio militar y comprenden que cualquier derecho implica una responsabilidad.
Hay personajes que critican a las democracias del siglo XX y a los regímenes comunistas, lo que siempre se ha pensado que era la propia opinión del autor. En la wikipedia lo recogen con más detalle, así que el que quiera saber más, que pinche aquí.
Es un libro rodeado de polémica, para unos por su calidad literaria, para otros por ser un mero folleto propagandístico y para algunos, por ambas cosas. Sin embargo, el hecho de salirse del camino habitual de pensamiento, las descripciones y crónicas militares que realiza y la sencillez de su redacción, lo convierten en un libro de lectura fácil y bastante entretenido. Quizás no es brillante, pero sí recomendable de leer. Sobre todo, como contrapunto a la película.
Por cierto, las cutre armaduras de la película no tienen nada que ver con las del libro, que son, sin duda alguna, de las que se obtuvieron las primeras ideas para los marines espaciales del warhammer 40.000. Se reconoció que la discrepancia se debió, simple y llanamente, al presupuesto.
lunes, 5 de febrero de 2007
Libros y más libros
Ayer hice un pedido a Amazon, mi pedido habitual para después de examenes. Ya solo me falta la wii y todas las piezas del puzle sideral volverán a su sitio correcto.
Por si alguien quiere leerse alguno, estos son los libros que he pedido:
Si alguno es especialmente brillante, ya lo comentaré por aquí para que podáis culturizaos.
Como curiosidad, los 6 libros salen por unos 70 euros incluyendo gastos de envío, que suponen un tercio exacto del coste.
Por si alguien quiere leerse alguno, estos son los libros que he pedido:
- Blink: The Power of Thinking Without Thinking
- Crimes Against Logic
- The Tipping Point: How Little Things Can Make a Big Difference
- Stranger in a Strange Land
- Starship Troopers
- A Short History of Nearly Everything
Si alguno es especialmente brillante, ya lo comentaré por aquí para que podáis culturizaos.
Como curiosidad, los 6 libros salen por unos 70 euros incluyendo gastos de envío, que suponen un tercio exacto del coste.
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