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domingo, 28 de diciembre de 2008

Tranquilidad de espíritu

A dos grados bajo cero otro día más. Si no me toca volver a rascar el coche, sorpresa me llevaré. Espero, eso sí, que no haya placas de hielo, que eso no me haría ninguna gracia.

Estos días aquí no es que me hayan servido para mucho. Este es mi penúltimo turno, y no me ha dado tiempo ni a leerme un libro, ni a estudiar siquiera. He visto alguna película, pero poco más.

Lo único para lo que me ha servido estar aquí es para estabilizarme un poquito emocionalmente. Había una situación que no iba ni para adelante ni para atrás, y digamos que he dado un paso adelante. Parece que después de ese paso lo único que había era un muro, pero bueno, prefiero darme una torta que estar con dudas e incertidumbres, que no me aportan nada positivo.

Casi me sorprende a veces dar pasos, cuando siempre he preferido dejarme llevar y esperar. Quizás esté madurando, o quizás empiece a estar ya de vuelta de algunas cosas.

Curioso como uno puede sentirse bien por darse una torta o por equivocarse...

jueves, 25 de diciembre de 2008

Celebración navideña

La Navidad también llega a estos parajes donde no llega el sol ni la densidad de población. Así que nada, primera vez en mi corta pero barbuda vida que me toca celebrar la Nochebuena y la Navidad lejos de mis padres ( confío en que no leais esto, pero si es así, os quiero y os echo de menos estos días aunque normalmente sea un hijo borde ).

No es una tragedia pasar estos días lejos de mis padres, no es un drama, pero es raro. 

Ayer yo tenía turno hasta las dos de la mañana, y junto al compañero que me daba el relevo se vino el tercero que podría estar descansando y cenamos aquí. El catering que tenemos no está mal, e incluye toneladas de chocolatinas, quesos, bollería, fruta... El peor lugar para adelgazar del planeta, quitando la fábrica de Willy Wonka. Así que los tres cenando juntos con una botella de vino. Uno no bebe nada, yo conducía y la botella de vino se acabó. Si, uno se puso hasta arriba. Fue una celebración extraña, pero bueno, mejor que estar solito y abandonado comiendo solo es. Un poquito de apoyo moral en estas fechas familiares no viene mal ( seguro que ECM ya quiere agredirme por algo ).

Hoy nos ha invitado a comer un español que trabaja aquí a su casa. Hemos estado siete allí, y la verdad es que ha sido un menú típico navideño: Foie, salmón, pintada ( un ave parecida al capón ), tarta, turrón... Brindis con Champagne, que aquí no hay cava, fotillos, paseillo... Más entrañable que un plato calentado al microondas, con mucho mejor sabor y mucho más entretenido. Extraño grupo allí reunido, pero bueno, de la nada ha salido una agradable velada.

Lo peor ha sido volver al curro, que me tocaba turno. Nos hemos perdido mortalmente, y carecíamos de ningún plano para orientarnos. Ha habido que recurrir al iphone, con lo que ello supone: activar el roaming de datos y pagar lo que quieran cobrarme cuando vea la factura. Confío en que la aplicación de mapas no consuma mucho ancho de banda, porque en caso contrario, mi paga de Navidad se la queda Movistar. A pesar de todo, hemos llegado con más de una hora de retraso. Sí, nos habñiamos perdido bastante bien, hay que reconocerlo.

Besitos a todos. Espero que los que celebrais este día lo hayais disfrutado. Los que no, espero que haya sido un buen día. A todos, un fuerte abrazo desde Francia.

lunes, 22 de diciembre de 2008

Me ha tocado la lotería!!!!!!

Me ha tocado tirar el décimo a la basura, claro.

Podría decir que me tocó la lotería al ser el espermatozoide más rápido ( el resto debían estar borrachos, o muertos, o hice trampas ), o al ir encontrandome a algunas personas por la vida ( sobre todo a ti ), o al ser español y no de Libano ( aunque sobre esto aún hay dudas ).

El caso es que no, que no me ha tocado la lotería, que sigo siendo pobre, sin coche, ni piso, teniendo que trabajar estos días para llegar a fin de mes. Qué le vamos a hacer. Al menos este año no he gastado mucho dinero... El año que viene cojo un billete de 20 euros, lo quemo y mira, al menos es algo original y el estado no se lleva nada.

En otro orden de cosas, odio que mientras intento dormir se usen máquinas taladradoras. Puedo ser muy delicadito, pero me quitan el sueño y me llenan de odio.

Besos desde la France a todos y, por supuesto, Feliz Navidad!

domingo, 21 de diciembre de 2008

Lanzando satélites al espacio a patadas

Para los que se hayan perdido algún capítulo de mi vida, haré un resumen rápido: estoy en mitad de Francia, en una sala de control de satélites, porque digamos que trabajo haciendo software para controlarlos y uno de nuestros clientes acaba de poner uno en órbita.

El invierno llega con su noche más larga del año y yo perdido en mitad de ninguna parte, depsués de haber conducido, después de años, un coche manual. El mundo está loco.

Aquí estoy hasta el 29 de diciembre, así que ninguno espere artículos originales y chulos hasta entonces... Quizás ni después...

Jueves y viernes de cenas con la empresa. Destacable el jueves, en el que acabamos realmente tarde y gracias a que el último sitio al que fuimos tenía una cola realmente considerable. Lo pasé bien, a veces tiene su gracia salir con gente con la que normalmente no coincides, alguno te sorprende, por suerte, para bien.

Hoy, día de viaje. Iberia me ha invitado a la sala vip, a tomar copazos. Debería haberlo hecho, porque el surtido de bebidas es espectacular. Si no llego a tener que conducir, pruebo alguno de los whiskys chulos que tenían. Si me hubiera servido un copazo, quizás hubiera llevado mejor la pequeña avería en el avión que nos ha tenido hora y cuarto en tierra sentados en esas cómodas butacas. Al menos he dormitado algo...

Luego, para conducir por Francia. Primera vez que conduzco en un país extranjero, primera vez solo y primera vez en una ruta que ha ido por autopistas y por caminos rurales. Me he perdido poco, y en un despiste que he arreglado en un minuto escaso. Sorprendido de mi mismo estoy. La vuelta al coche manual ha sido menos traumática de lo esperado. Sólo se ha calado dos veces, y ya parando en ciudad en semáforos. Es curioso ver una autopista de cuatro carriles con límite 130 y la gente respetandolo. En España en esa carretera se alcanzan los 180 de media tranquilamente.

Y nada más por hoy, como pueden ver, ando algo ocioso, porque lo que vigilo funciona sin problemas y lo que podría hacer, no me apetece hacerlo en absoluto. Quizás me ponga a estudiar, pero o me tomo quince cafés, o caigo doblado en breve.

Besitos y cuidenseme, por favor. Sobre todo tu.

miércoles, 18 de abril de 2007

Como en el cole

Hoy hemos tenido en el trabajo uno de esos días que tanta gracia tenían en el colegio: cambios de sitio. En nuestro despacho de doce personas se ha ido exactamente la mitad y han venido otros tantos para sustituirlos. Entre medias, hemos movido mesas, armarios y casi paredes (eso vendrá después). Vamos, que esta tarde, trabajar, lo que se dice trabajar, poco.

Aprovechando la coyuntura de cambios, he aprovechado para hacer jugada ruín y pasar de estar con mi ordenador perfectamente orientado a la única puerta del despacho a tener a mi espalda una preciosa pared que me proporciona algo más de intimidad. No es que me preocupe mucho que me vean navegando por internete o viendo el correo, pero hay enlaces en los que uno no se atreve a pinchar cuando sabe que cualquiera puede pasar detrás de su monitor.

Quitando eso, lo único reseñable de la semana hasta ahora es el Kororimpa, juego de la wii que saca gran partido al mando. Básicamente guías a una canica por un mapa y la forma de moverla es ir girando el mando. Bastante fácil, pero no por ello deja de estar curioso el tener que ir girando el mando hasta acabar manejándolo en posturas realmente extrañas. O dejándote lo muñeca, lo que prefieras.

Y la verdad es que nada más, quería escribir algo antes del fin de semana por eso de que mañana saldré, el viernes saldré, el sábado habrá partido y también habrá que salir... Y a fin de cuentas, que el blog sea una crónica de dias saliendo hasta las tantas da una imagen un tanto deformada de mi, persona seria y respetable donde las haya, como todos sabeis. Al que lo dude se lo cuento un día de estos de madrugada...

sábado, 7 de abril de 2007

¿ Tiene algún sentido la clase business?

Ya estoy de vuelta en España, en mi querida casita y listo para dormir en una cama en la que la almohada no tiene el mismo tamaño que una tostada. Y además, en una habitación con persiana. Definitivamente, el tener o no persianas es lo que diferencia los paises civilizados del resto.

Finalmente, en París he trabajado bastantes horas, como era de esperar, pero haciendo poco que no hubiera podido hacer en Madrid. Por desgracia, ese poco es lo que hace que estuviera allí.

Hoy he hecho lo que siempre he criticado de la gente en los buffets del desayuno: comer como un cerdo al que van a sacrificar al día siguiente. Bacon, salchichas, quesos, miles de bollos... Si no he comido cuatro veces más de lo que desayuno habitualmente estaría bastante sorprendido. Además, luego en la comida me he tomado una ensalada de pato confitado que también era gigantesca, por lo que hoy he crecido como persona.

La noticia buena del día es que Iberia ha decidido que hoy sí me tocaba llegar a la hora, lo cual me ha sorprendido más que si me tocara el gordo de la lotería. Y además he conocido el aeropuerto de Orly, que es un aeropuerto bien diseñado (comparado con Barajas, que lo diseño alguien a quien habían extirpado el cerebro y cambiado por un plátano a medio degluitr). En los carteles te indican que puedes estar 45 minutos antes para facturar, y 30 minutos antes para embarcar. Comparado con los 150 minutos que recomiendan en la terminal 4 es un gran avance. Por desgracia, como no conocía bien el aeropuerto no he pasado a la sala VIP, a la que tenía derecho porque viajaba en Business. Es lo que tiene sacar los billetes la semana de antes, que no quedan más que los caros.

Business es la clase en la que, en los vuelos no transoceánicos te dan una comida que las hay mejores en el McDonalds y te dejan libre el sitio intermedio de cada 3. Así que por medio asiento y una cena muy flojita te cobran siete u ocho veces más. Lógico. La cena, que indican diseñada por Sergi Arola, no vale nada. No te hace vomitar, pero la relación calidad/precio es insultante. Tiene cosas graciosas, como que te indiquen que hay un plato de quesos españoles y lo único que hay es un trozo de President (que debe de ser de Soria y no lo sabía nadie hasta hoy). O que te den cubiertos de metal, con los que podrías secuestrar el avión y comenzar la tercera guerra mundial. Pero en general es todo de un pijo que es casi insultante. La que volaba a mi lado, una francesa que conoció la infancia de Petain, ha pedido para beber champagne. Y en el revistero se incluye una revista para gente atiborrada de dinero que, lógicamente, no se ofrece en clase pobre, digo turista. Si alguna vez tengo una empresa en business no vuela ninguno, a menos que sea al otro lado del charco. Vaya forma más absurda de sacar los cuartos a las empresas que se dejan.

Por cierto, tres grandes detalles de mi hotel de, recordemos, 4 estrellas: una hora de internet en la habitación son 6 euros (he estado en albergues de 15 euros la habitación que era gratis), me ha llamado a las 7:20 el servicio de habitaciones (que podían haber llamado a su p^/%&$ madre) y luego mientras me vestía ha llamado a la puerta la del servicio de habitaciones. Si tienen prisa, que esperen, que mi empresa no ha pagado una pasta para que me azucen como si fuera ganado.

Por Madrid, para variar, llovía, así que ha habido que salir (no, no hay lógica en esa conclusión). Unos cócteles en el Impass y un buen rato sentados en sus sofás. Conversación acerca de un posile viaje en Mayo a Berlín (ciudad decidida porque la camarera era de allí) y, como cada poco tiempo, de batallitas del colegio. Hablaremos de nuestras batallitas hasta que podamos hablar de las de nuestros hijos.

lunes, 2 de abril de 2007

Muchas cosas que contar y poco tiempo

Tengo pendientes varios temas que contar, como la cena del sábado de los vatos en la cervecería Europa: por 24 euros, todo lo que puedas comer y beber en dos horas. Demasiado para una cena.
También la noche de ayer, en la que, después de mucho tiempo, pude ir al Honky Tonk. Gente que se junta y toca canciones, con mejor o peor fortuna, pero a un nivel medio más que aceptable.
Y por supuesto, también debería hablar de que mi esguince ya no es tal porque me han quitado la venda.

El caso es que todo eso serán historias que se quedarán en el olvido (parte del Honky Tonk la cuenta el amable vecino en su blog, ligeramente distorsionado). Una lástima, pero salvo milagro, no creo que esta semana escriba mucho más. Mañana, a las 7:20 de la mañana (sí, habeis leido bien la hora), sale mi avión rumbo a París donde permaneceré trabajando hasta el viernes. Así que me perderé los planes que se hagan esta semana antes del viernes, día en que aunque mi avión llegue a las 21:15 pienso salir, pardiez.

Esto quiere decir dos cosas: que el fin de semana estoy aquí y no pienso quedarme encerrado en casa, y que el día de mi cumpleaños no estoy aquí, sino trabajando a orillas del Sena. Después de muchos años, será el primero en que, si alguien me llama al móvil y estoy en el extranjero se lo cogeré. Y todo porque por una vez hay una promoción de Movistar que me sirve para algo. Así que si quereis llamarme esta semana, cualquier día, os lo cogeré encantado porque estaré más aburrido que un cubano sordo en un discurso de Fidel.

Y nada más, porque tengo que preparar el equipaje, cenar e irme a dormir prontito. Sed felices estas fiestas (los que las tengan). Si encuentro algún cybercafé os iré aportando datos apasionantes de mis aventuras por el país de Laetitia Casta.

viernes, 17 de noviembre de 2006

Semanita de curso

Esta semana, más que trabajando, la he pasado en un precioso curso en una de las grandes compañias del mundo de la informática (pista: el nombre son tres letras y el dios griego que lo representa es Helios).
El curso eran cinco horas diarias durante toda la semana, el equivalente a unos 2,5 créditos en la universidad. La mayoría del tiempo, teoría pura y dura.
Haciendo balance, el primer y el cuarto día sobraron enteritos. El primero por ser una introducción muy básica y el cuarto por meterse con unos conceptos que aún no acabo de ver mucho que pintan en todo el curso. La parte más interesante ha sido hoy, pero han sido solo cuatro horas, y tratado deprisa y corriendo, como si no fuera importante.
Eso sí, nos han regalado un bolso. El dinero que la empresa ha pagado ya ha sido amortizado solo con eso.
Y la parte del dinero es a la que quería referirme. Este curso cuesta, según la web, 1800 euros. Como eramos todos de la misma empresa, supongo que habrá sido un precio especial, pongamos que 1500 euros para 12 personas. Es decir, 18000 euritos en una semana con el único coste de un profesor, un aula con 12 ordenadores (que no nos hacían falta) y un manual del 2003. Poniendo que lo que nos han dado impreso ascienda a 100 euros por persona, eso sigue suponiendo más de 16000 euros.
¿Alquien sabe como se puede montar una escuela de este tipo? Porque a primera vista es el negocio más rentable del mundo. Montas una empresa de estas, das dos cursos al año y: 32.000 euritos en el banco por dos semanas de trabajo!!!
Como dirían en slashdot:
1.- Buscar un temario fácil y complicarlo
2.- Encontrar un título rimbombante y prometedor
3.- Conseguir que se apunte la gente
4.- Enriquecerse!!!

domingo, 29 de octubre de 2006

Fin de semana extraño

Por primera vez, me ha tocado ir a trabajar un sábado. Hasta ahora había tenido suerte, pero este fin de semana tocaba ir, que había una entrega que había que rematar.
Curiosamente, lo peor no fue el ir a currar el sábado, sino la paliza que me metí desde el viernes hasta que el sábado me fui a dormir.
El viernes estuve en el trabajo hasta las 8 de la tarde, y a las 10:30 ya estaba en Sol. Primero fuimos a La cosa nostra, donde nos sacaron unas fotos que supongo pondrán en breve en su web. Después fuimos a un bar de Huertas en el que ya estuvimos el otro día, y que tenía espectáculo en la calle: un grupo de unas 10 personas con pancartas y un megáfono por la represión policial en Oaxaca (Mexico). Sorprendente lo que hace la gente a las 2 de la mañana. Para rematar mi noche, fuimos al karaoke de enfrente de La Lupe. No pudimos pedir ninguna canción, pero si cantamos con las que otros habían pedido (Recuerdo 20 de Abril y una de Bisbal). Eso sí, el dj se dedicó a torturarnos a base de Reggaeton.

Después de eso, un buho y para casa. Llegué sobre las 4:30 y me puse a mirar los horarios de los trenes. Así que solo dormí desde las 4:45 hasta las 8:15. Lo que hay que reconocer es que a esas horas un sábado se va muy bien en tren. No hay problemas de sitio.

Estuve currando de 10 a 13, momento en que me fui corriendo para poder llegar al partido de la Fuentecilla. Debido a mi torpeza, me di cuenta tarde que no llegaba al tren, así que tuve que cambiar de recorrido a la mitad y acabé en una parada de autobús donde solo había un autobús que me valía. Total, que a las 12:25 logré por fin subirme a un autobús hacia Madrid (y en una parada distinta a la primera a la que fui). Ya iba mal de hora. Desde Plaza Castilla al campo me pillé un taxi, porque era la única forma de llegar a tiempo, y aún así, si el partido hubiera empezado a su hora hubiera llegado justísimo. Menos mal que ganamos.

Al acabar el partido me volví hacia plaza para volver a trabajar. Por suerte, antes de salir del metro llamé para confirmar si seguían trabajando, y me dijeron que ya iban a irse. Así que me volví directo a casa, donde acabé, a las 16:30 comiéndome un cocidito madrileño. Entre medias, también descubrí que tenía cine a las 19:00. No se que me puse a hacer, pero me quedé sin tiempo para una siesta. Así que me pasé dos horas en el cine, con la Dalia Negra, que es una película que no nos gustó a ninguno (posiblemente porque es difícil de seguir, se nota adaptación de libro) sin haberme echado una siesta antes. Milagrosamente, no me dormí.
Después nos fuimos a cenar a Fuencarral al pizza nostra. Mucho calor y mal servicio. Camareros escasos corriendo de un lado para otro. Sería un detalle que pusieran más. De ahí, al Alpisco, por el que llevamos 3 fines de semana seguidos pasando.

Finalmente, llegué a casa a las 3 de la mañana. Y , por fin, pude descansar, durmiendo hasta las 14:00.

Menos mal que hoy no tenía partido de fútbol y he podido pasar una tarde tranquilita en casa, porque sino, mañana hubiera estado destrozado.

lunes, 25 de septiembre de 2006

Vuelta al trabajo

Por desgracia, ya se han acabado mis vacaciones y ya me ha tocado volver al trabajo. Se hace duro acordarse que el último día quería haber ido a la piscina. Hoy, en cambio, me ha tocado llevar una cazadora por la mañana. Se acabó el buen tiempo.

Entre las cosas buenas, hay que destacar que mi empresa ha hecho un cambio de imagen corporativa. Eso, que suele dar igual salvo por un logo nuevo y nuevas plantillas para documentos, ha tenido una alegría inesperada: nos han regalado una powerball a cada uno. Todavía no la tengo pillada el truco, pero es de esas pijadas que quería haberme comprado. Voy a acabar con unos brazos como gigantes. La lástima es que no nos han dado el modelo con contador, que es el ideal para picarse con la gente.
También había panfletillos, nuevos cuadernos, calendarios, tarjetas de visita y una alfombrilla de ratón, pero eso como que da igual.
Creo que es la primera vez que me llevo un regalo corporativo. El año pasado me dieron una alfombrilla de ratón, pero obviamente, no lo considero un obsequio. Además, era fea y por no tener no tenía ni los colores corporativos.

La duda que queda es cuanto dinero se habrán gastado en todo esto. Hasta han comprado un tipo de letra para dar más imagen de marca. Un publicista se habrá forrado. Y eso que el logo nuevo no nos gusta a ninguno.

lunes, 14 de agosto de 2006

Como pasar un puente currando

Cuando uno sale de casa, se las promete muy felices: Es puente, así que el tren irá vacío, se trabajará muy bien y no habrá problemas de ningún tipo. Craso error.
El primer problema consiste en que pierdes el tren. O al haber menos gente ha ido volando por las estaciones, o han recortado el servicio. Bueno, al menos te sentaras en el siguiente, piensas de forma inocente. Segundo error. Trenes cortos, así que de pie, como un día más.
Llegas al trabajo, ves que en tu despacho de 12 personas no hay nadie (al final eramos 3) y dices: ahora sí, el día va a ir bien. Tercer error. Como hay poca gente, es el día que aprovechan para pintar, así que hay una peste terrible. Por suerte, no comes fuera, porque los que salen comentan que estaba todo cerrado y que han tenido que recorrer medio pueblo buscando un restaurante.
El último error es querer volver a casa. En ese momento es cuando confirmas que Renfe ha quitado la mitad de los trenes. En concreto, el tuyo no está.
Da gusto ir a trabajar en este puente.

miércoles, 5 de julio de 2006

Gestión del tiempo

El lunes tuve uno de estos cursos que tanto gustan a recursos humanos: gestión del tiempo y trabajo en equipo. La verdad es que fue un curso en el que prácticamente todo lo que se dijo es de sentido común, pero viene bien que te lo recuerden de vez en cuando.

Lo más entretenido de estos cursos son los jueguecillos que se hacen. Mencionaré los tres más destacados:
- Sigue las instrucciones de esta hoja al pie de la letra. Básicamente, la primera pone que no hagas nada hasta haber leído todas las instrucciones y la última dice que ignores todas menos la segunda (que es poner tu nombre). Entre medias hay 24 instrucciones absurdas.
- Por equipos, hacer rectángulos con el papel, doblarlos a la mitad, dibujar una cruz y un círculo y llevarlos al otro extremo de la sala. El mayor número posible en minuto y medio. La gracia principal radica en que al principio dices cuantos piensas hacer y luego descubres que eres un inútil. Curiosamente, Luis me comentó que el había hecho este jueguecillo la semana pasada, así que sabía lo que iba a pasar. En primera ronda mi equipo apostaba por 20, yo recomendé 4 y el resultado final fueron 0. Ni uno sólo válido. En la segunda, yo sugerí 4, pero mi equipo elevó la apuesta a 8. Finalmente fueron 3 válidas. Mejor que el otro equipo, que sólo hizo 2. Hubo bloqueos, placajes... Incluso agregué el de ejemplo a nuestro grupo para hacer más. Bastante gracioso.
- 4 equipos en un juego similar al dilema del prisionero. Básicamente, sin comunicarse entre los equipos, cada uno elige un color rojo o negro. Si todo el mundo elige negro, todos pierden un punto. Si todos eligen rojo, todos ganan un punto. Pero si hay división entre los rojos y los negros, los que eligen rojo pierden puntos. Las fases graciosas son en las que se habla entre los equipos para consensuar una decisión. Las traiciones abundaron.

miércoles, 24 de mayo de 2006

Primer día

Hoy ha sido mi primer día en el nuevo trabajo. No es que pueda contar mucho, pero al menos ya se varias cosas que han cambiado al menos con respecto al primer día en Indra, a saber: tengo ordenador y tengo sitio.
Debo decir que por la mañana no tenía ordenador, así que por la tarde me lo han configurado. Bueno, al configurarme la red en Linux ya no se puede entrar en mi usuario, pero tengo el problema localizado. Lástima que no me den la clave de root, porque lo habría corregido ya.
Más cosas: el café es gratis, y hay galletitas al lado. A favor de Indra, debo decir que la silla de Indra era infinitamente mejor.
De la gente no puedo decir mucho. Prácticamente sólo he tratado con uno, que se le nota que controla bastante. Supongo que tardaré en conocer a la gente, pero es lo que pasa cuando llegas a un proyecto grande y que lleva tiempo.
Estoy en un sala grande en la que en total estamos 12 personas. Un grupo de 4, otro de 6 y otros 2 aislados. Como otro detalle adicional, encima de la mesa había un cuaderno, post-its, bolis y un calendario. Con lo que costaba mendigar el material en Indra...
Y nada más, si se me ocurre algo más, en nuevos posts.

lunes, 22 de mayo de 2006

Segunda entrevista con Google

Hoy han sido 39 minutitos de entrevista con una mujer con un inglés bastante interesante, por no decir malo. Supongo que ella pensará que el mio es pésimo, porque, la verdad, hoy he tenido que repetirme más que el ajo.
Lo que más le ha llamado la atención ha sido que esté estudiando otra carrera. Cuando se ha dado cuenta me ha preguntado si quería una beca, que cuando pensaba graduarme... Hasta que ya me ha preguntado: ¿ Y cómo piensas ir a clase y trabajar al mismo tiempo?
Le he tenido que explicar como funciona la UNED, aunque yo creo que se ha llevado una impresión de que es algo mejor de lo que realmente es. Claro, que ha dicho que ha que tener mucha disciplina para poder sacar una carrera adelante así.
Al igual que antes, no se si quiero que me rechacen ellos directamente o no. Me ha contado lo que hacen y no me gusta. Si no fuera Google, ni les respondería a los correos. Claro, que si es Google y me hacen una oferta llena de ceros es complicado decir que no.
Veremos.
Por ahora, los exámenes de mañana son prioritarios. Confiemos en aprobar.

miércoles, 17 de mayo de 2006

Último día

Ahora mismo, y hasta el miércoles que viene, estoy sin trabajo. Y además, estoy sin dinero, porque el finiquito no creo que me lo den hasta dentro de una o dos semanas. Claro, con lo complejo que es sumar y restar...
He tenido que hacer más cosas de las que yo esperaba para ser el último día, tampoco excesivas. Aún me acuerdo la última vez cuando me quede casi hasta las 8 para asegurarme que todo se quedaba bien y que no había ningún cabo suelto. Cuando una empresa consigue que un empleado haga eso es porque ha conseguido que el empleado se sienta parte de algo a lo que tiene aprecio.
Aquí era difícil coger cariño a la empresa. Mis compañeros eran, realmente, eran lo mejor del proyecto. Aparte de ellos, ha habido demasiadas cosas que no me han gustado. Una empresa gestiona personas, no recursos. Cuando una persona se siente un recurso, no tiene ningún apego al proyecto ni a la empresa. Y ha habido demasiados detalles feos con otros, de vacaciones, cursos, trato ( o falta de trato)...
Confiemos en que la nueva empresa sea mejor. Si no es así, confiemos en que el proceso con Google continue.

lunes, 15 de mayo de 2006

Entrevista para Google

Sorprendentemente, me han llamado para una entrevista en Google Londres. El puesto es "Internal Systems Software QA Engineer", que básicamente supongo que consiste en probar y seguir probando que todo funciona correctamente.
Han sido 37 minutos de entrevista con un tipo muy majo que me llamaba desde California (pura globalización, sin duda). Un sufrimiento mantener una conversación tan larga en inglés, he perdido totalmente la práctica. Sobre todo, cuando lógicamente yo he sido el que más tiempo ha hablado.
Debo decir que me fastidia que me hayan hecho la entrevista ahora. Me la hacen hace un mes y estoy deseando que me digan que sí, pero hacermela a días de que me cambie a un curro que suena bien, duele. Y como encima me hagan oferta y sea de un pastizal, me dolerá más. ¿ Cómo le dices que no a Google? Es difícil decir que no a una empresa que te da un 20% del tiempo para que lo dediques a lo que te plazca. Y más si tiene el nombre que tiene Google.
La entrevista yo creo que no ha ido muy mal. Quitando mi inglés (a quien se le diga que lo peor de la entrevista es mi inglés...), yo creo que a todos los problemas que me ha planteado y a todas las preguntas que me ha hecho he respondido bien, quizás no para un 10, pero vamos, que si fuera un examen de la UNED, estaría encantado con mi actuación.
Pues nada, a ver que me dicen. Casi prefiero que me digan que no para no tener que volverme loco y tomar una decisión que se plantearía difícil.