miércoles, 11 de julio de 2007

lunes, 9 de julio de 2007

Grandes dudas filosóficas

¿ Hay alguna forma de acordarse de qué es lo último que pensamos antes de dormirnos? ¿ Sería posible decidir lo que queremos soñar o controlar de forma consciente los sueños? ¿ Por qué hay gente por la que nos sentimos atraidos irremisiblemente? ¿ Cómo descubrirían los hombres prehistóricos el pan o el alcohol? ¿ Alguna vez alguien diseñará un aeropuerto que no me llene de odio? ¿ Tiene sentido biológico que después de una ruptura/desengaño/crisis emocional haya dolor durante meses? ¿ Habrá alguna vez un político decente como presidente de este país? ¿ Por qué hay gente que sacrifica la comodidad por la estética continuamente? ¿ Cómo puede ser que el precio de tomar dos Nesteas sea una cantidad con un número impar de céntimos? ¿ Hay algún gen que nos obligue a hacer las cosas tan complicadas como las hacemos a veces?  Si fuéramos eternamente felices, ¿ la vida sería mejor o peor? ¿ Puedes enamorarte de alguien sin realmente conocerle? ¿ Tendré algún día la nota que me falta de la UNED? ¿ Por qué motivo recuerdo perfectamente la letra de todas las canciones de Extremoduro, Platero y Los Suaves y me cuesta tanto estudiar Derecho? ¿ Hay alguien ahí? ¿ Realmente nos entretiene ver Fórmula 1, cuando nunca pasa nada si no hay publicidad? ¿ Tiene alguna utilidad este post salvo escribir algo?

De regalo, alguien que escribe (levemente) mejor que yo: D. Francisco de Quevedo.

Amor constante más allá de la muerte

Cerrar podrá mis ojos la postrera
sombra que me llevare el blanco día,
y podrá desatar esta alma mía
hora a su afán ansioso lisonjera:
mas no, de esotra parte, en la ribera,
dejará la memoria, en donde ardía:
nadar sabe mi llama la agua fría,
y perder el respeto a ley severa.
Alma a quien todo un dios prisión ha sido,
venas que humor a tanto fuego han dado,
medulas que han gloriosamente ardido,
su cuerpo dejará, no su cuidado;
serán ceniza, mas tendrá sentido;
polvo serán, mas polvo enamorado
.


Insuperable. Otro día, algo de Lorca o de Blas de Otero.

domingo, 8 de julio de 2007

Fiestónnnnnnnnnnn

Antes de empezar contando lo que parecía iba a ser un día normal y cambió de forma inesperada, un inciso. Ayer recibí el correo más raro de mi historia. Un correo que quer pero que no pude entender. Qué complejo es todo a veces. En fin...

Volviendo al tema, que es lo que os interesará. El plan que había ayer por la tarde era ir a ver Transformers, y cada vez me apetece menos pasarme la noche del sábado encerrado en un cine cuando estamos en verano y da gusto salir por la calle y disfrutar un poco del tiempo y del ambiente.
Así que, después de la piscina y mientras jugábamos al basket, sin tener nada claro que íbamos a hacer finalmente. Una llamada cambió de pronto todo esto, invitándonos a una fiesta en La Moraleja. Esto es lo que se llama estar en el sitio adecuado en el lugar adecuado, porque había pocas invitaciones disponibles. Para que luego digan que el deporte no sirve de nada.

Nos hicieron ponernos guapos y por supuesto lo hicimos. Como pinceles, a la par que informales, que era fiestecita veraniega en una piscina y no una boda en los Jerónimos.

Describir la fiesta es sencillo: genial. Había catering, bebida en abundancia, un dj (algo tonto, por lo visto), hubo momento de flamenquito... Y sobre todo, había mujeres. Cientos de mujeres, miles de mujeres. Y millones de mujeres entre 16 y 26 años, en verano, suponen una alegría constante para la vista. Complicado sería elegir una reina de la fiesta.

Incluso había una especie de loro o cacatúa en una pajarera gigante que, cuando se acercaba alguien distinto a mi, le decía un educado y cortés "hola". Yo contaba con que iba a insultarme, pero no se dignó a decirme nada. La historia de mi vida...

A pesar de que hubiera toneladas de mujeres, como la mayoría supondréis, no hablamos prácticamente con ninguna. Estábamos felices al lado de una mesa donde llegaban las bandejas de comida, con nuestros vasos de plástico que pesaban más que vasos de cristal y bailoteando la música felices. Debo decir que, para cuando nos fuimos, poca gente bailoteaba. De hecho, nosotros bailábamos sólo dos ( el rubio pálido y el moreno bronceado, haciendo coreografías) y aparte había otro grupito de mozas, una con unas piernas que como te aprisionaran difícil seria liberarse, que también danzaban.

El gran momento de la fiesta, obviamente desde mi punto de vista, que por elo soy yo el que escribo fue el grupillo flamenco. No estuvieron mucho, pero tocaban bien y alguna canción estuvimos medio bailoteando en el mini tablao que estaba montado. Yo creo que podría haber sido un buen bailaor, lo único que falta es coordinación, técnica, estilo, gracia y fuerza. Pero las ganas las tengo.

En resumen, un plan no esperado que resultó ser espectacular. Genial e inesperado. Ya habrá tiempo de ver Transformers otro día.

Obviamente, agradecer desde aquí la invitación primero a la bella mujer que nos llamó y luego a la organizadora de la fiesta, a la que no conocía y resultó ser bastante maja. Da gusto que te avisen de planes como este con tan poco tiempo, si vuelven a surgir, nos ofrecemos gustosos.

viernes, 6 de julio de 2007

One week left?

Ironías de la vida pensar como ha cambiado totalmente de sentido la frase del ocho de abril de 2006 que dio nombre indirectamente a este blog...

P.D. Salir hasta las tres y media de la mañana, cansa. Doy fe. Pero hay que hacerlo.

jueves, 5 de julio de 2007

High Fidelity

Hoy he concluido ya la lectura de Alta Fidelidad, un libro que posiblemente sea menos conocido que la adaptación que se hizo para la gran pantalla, y que, en contra de lo habitual, respeta bastante bien la atmósfera, la historia y los personajes. No recuerdo el director que hizo la adaptación, pero está claro que no fue el cretino de Peter Jackson (si Tolkien levantara la cabeza, te denunciaba fijo, maldito criminal).

El libro, para los que no lo sepan, es la historia del dueño de una tienda de discos, en la treintena, al que acaba de abandonar su novia. La historia del libro gira en torno a su relación, a sus sentimientos, y a sus planteamientos para la vida. Todo ello, salpimentado con millones de referencias a la cultura musical del mejor rock clásico.

Voy a ponerme a contar detalles del libro, incluyendo el final, así que si alguien pretende leerselo o ver la película, sólo dos comentarios: que no lo dude ni un segundo y que no siga leyendo, porque voy a hablar del final. Así que, como suele decirse en la cultura de internet, WARNING, SPOILERS AHEAD.

La historia en sí no cuenta nada novedoso. Chica abandona chico por otro. Chico está dolido y piensa que le da igual. Chico se da cuenta que la quiere. Chica se da cuenta que le quiere. Chica y chico maduran y vuelven. Nada novedoso. Sin embargo, lo importante es como está contada. Los personajes son totalmente creíbles y con una profundidad que les aleja de cualquier estereotipo. Son seres humanos, con virtudes (las menos), y defectos (por todas partes). La historia está contada en primera persona, y las reflexiones que va haciendo el protagonista son brillantes. Las que muchas veces te haces o te gustaría ser capaz de hacerte. Es un anti-héroe, uno de esos personajes con los que puedes identificarte porque se equivocan, comenten errores y prácticamente no dan una a derechas. Lo que viene a ser la vida, vamos.

Lo que yo no recordaba era el final. Y estaba convencido que no era tal y como sucede. Siendo este uno de los libros que mucha gente utiliza como terapia cuando su relación concluye, lo que no esperaba es que al final volviera con la novia, lo reconozco. La novia se va a vivir con otro, se insultan, él se acuesta con otra, suceden varias desventuras más entre medias y, al final, cuando los personajes deciden mirar dentro de sí mismos, se dan cuenta que todo lo que ha sucedido tenía que suceder para que ellos maduraran y asumieran la relación que tienen. Bonita moraleja, con triunfo final de un amor que parece no existir al principio, hasta que el protagonista poco a poco se va dando cuenta de que realmente si la quiere, que la echa de menos brutalmente. La eterna idea, no nos damos cuenta lo que queremos a alguien hasta que podemos perderle.
Y el caso es que yo estaba convencido de que no iba a volver con ella. Posiblemente, al ser un tipo normal no esperas que tenga un final de película de príncipes y princesas. Aunque a lo mejor eso es lo que les pasa a los tipos normales. Esperan un milagro, y a veces les llega. Está claro que muy normal no será, porque si fuera así, no tendría gracia contar la historia en un libro.

Gran libro y no muy grande, por lo que hay pocas excusas para no leerlo. En su defecto, se puede ver la película, que tengo por ahí y espero ver cuando tenga tiempo (está en la cola junto a Hard Candy y Saw, vaya conjunto más extraño).

Alguien me recomendó en un comentario Mujeres, de Bukowsi. Si alguien lo tiene a mano y me lo deja, le estaré agradecido.

lunes, 2 de julio de 2007

El infierno cae sobre nuestras cabezas

Correr empieza a convertirse en una tortura cuando el sol te golpea de plano. Una cosa es luchar contra tus músculos, tu grasa y la ley de la gravedad y otra muy distinta que encima haya una estrella de un tamaño muy superior al de nuestro planeta que se dedique a intentar tostarte como un pollo. Contra eso luchar es tontería.

Así que hoy el número de metros recorrido ha sido relativamente bajo, pero el sufrimiento ha sido infinito. La pobre mujer que se ha unido a Gaga y a mi en nuestra absurda carrera no ha podido elegir peor día. Como única cosa buena, hoy vamos a dormir mejor que nunca.

El hecho de dormir bien ahora significa despertar acribillado por los mosquitos, que han decidido que mi sangre tiene el ph ideal para formar un ejercito que colonice la luna. ¿ Tienen alguna utilidad estos insectos? ¿ Porqué no se extinguieron ellos en vez del dodo, que tenía cara de ser muy majo? Si alguna vez hago una lista de cosas que odio y no incluyo los mosquitos, sabréis que esa lista es incompleta. Nuestra bonita historia de odio empezó en el Retiro, cuando, aún casi adolescentes, mi novia y yo íbamos a las idílicas orillas de los riachuelos a pasar la tarde. Yo la quería a ella, ella a mi, y los mosquitos a mi brazo derecho, que un día se llevó trece picaduras. Obviamente, esa fue una declaración de guerra formal, que ocasiona que, mosquito que vea, mosquito que intente matar. Ellos se vengan por la noche, y la historia se repite hasta el infinito, en un combate perdido por mi desde antes de que empezara.

Ayer encontré por youtube dos vídeos de dos temazos de Platero y tú. Que recuerdos traen estas canciones. Os los pongo a continuación, y preparaos para acabar con los pelos como escarpias ( o como clavos, que es más de lo mío).

El primero es "el roce de tu cuerpo" y el segundo es "al cantar".




El primero está claro a quien va dedicado, y el segundo, para todos aquellos a quienes se nos pone la carne de gallina escuchandolo.

domingo, 1 de julio de 2007

Haciendo que la espera valga la pena


Mientras espero el devenir de los acontecimientos ( lo importante ocurrirá en dos fines de semana, manténgase a la escucha), aprovecho para disfrutar del verano como es menester.

El verano tiene dos grandes planes clásicos en Madrid: la piscina y la barbacoa. Así que, ¿ Puede haber algo mejor que un día que combine ambas actividades? Pues sí, claramente, pero desde luego esto supone un notable alto, casi sobresaliente en la calificación del día.

Sobre la piscina de la autónoma hay pocas cosas que no haya dicho ya: me parece la mejor piscina de Madrid a la que he ido nunca. Está relativamente apartada, por lo que, aunque no es que haya poca gente, no está masificada. Tiene un público muy tranquilo, sin niños pequeños ni púberes delincuentes que no respetan nada ni a nadie. Existe sensación de seguridad, no como en muchas piscinas en las que sabes que lo que dejes con la toalla es probable que se evapore. Y lo mejor, puedes nadar. No hay nadie que pulule por el agua molestando, ni una zona de la piscina atestada de gente persiguiéndose e intentando ahogarse desesperadamente. Si alguien conoce otra piscina en Madrid olímpica, al aire libre, pública y en la que puedas hacerte 14 largos sin ningún tipo de problema, que me lo diga por si algún día la de la autónoma es secuestrada por unos alienígenas con un refinado gusto.

El plan fue bastante simple de explicar: tumbarse en la toalla, ir a la orilla, comer y nadar. Alternando las diferentes actividades repetidas veces se puede ver el panorama general.

Desde allí, y previo paso rápido por casa de Gaga para robarle Alta Fidelidad (libro y película), nos fuimos de barbacoa. Obviamente, cumplimos todas las normas básicas: comprar comida como si no nos hubiéramos alimentado en las últimas semanas y para el doble de gente, hacer ensaladas que acaban sobrando enteras... Nos faltó la de tardar tres horas en conseguir encender la barbacoa, pero tuvimos ayuda de nivel para ello. Así que estuvimos quince personas devorando grasas de origen animal a la luz de una bombilla gigante y de la luna llena. Llevaba yo sin fijarme en la luna desde el eclipse total que hubo este año y que vi desde la tierra de los Leprechauns y los tréboles de cuatro hojas. Ojalá haya más eclipses como ese...

Debo decir que, por una vez, y sin que sirva de precedente, lo mejor de la barbacoa no fue la carne, sino los espárragos trigueros a la plancha que hizo el que quizás ya sea arquitecto si le aprueban el proyecto que entregó el viernes después de no dormir durante días. Nos pusieron la fuente delante, y cayeron a un ritmo difícil de mantener. Excelentes, sin duda alguna.

Después de la barbacoa, la pastor alemán que pululaba por el jardín decidió que también quería nutrirse, y se dedicó a atacar a todo el mundo, baboseando a algunos (especialmente a algunas, para mi que el animalito estaba celebrando su propio día del orgullo gay) que acabaron empapados hasta los huesos. Como siga a ese ritmo de crecimiento, en breve devora a un ser humano sin ningún tipo de problemas.

Y con esto acaba todo por esta semana. Entrada 192 del blog, a 8 de la 200, que se presume interesante. Fecha prevista de publicación: 13-14 de julio. Desde Irlanda.