viernes, 25 de julio de 2008

Camino de la boda

En breve salgo camino del aeropuerto, con mi maleta en la que han entrado más cosas de las previstas inicialmente y mi portatrajes diseñado en tiempos de Carlos IV. Nos vamos de boda, a la boda de dos personas a las que quiero un montón, así que me alegro terriblemente por ellas. Se que todo va a ir bien, la única duda es si el calor nos vencerá o podremos aguantar vivos y sin chorretones de sudor.

Felicidades a los contrayentes, que seguro no leen esto, y al resto de los que vamos, pues eso, que espero nos divirtamos como la ocasión merece.
Luego nos quedamos por allí unos días, así que, salvo que encuentre internet ( que me gustaría por razones que quizás algún día se sepan), no creo que vuelva a escribir por aquí hasta el jueves que viene.

Cuidense ustedes.

martes, 22 de julio de 2008

No me gusta perder al trivial

El cazador de facóqueros me propuso un trivial para la noche del lunes, y allí que me fui, dispuesto a aportar mi granito de arena al resto de los miembros del equipo.

El escenario de la contienda, el irlandés de Tribunal. Preguntas en inglés, respuestas en inglés. 10 preguntas de cada tema, 6 temas distintos: Shakespeare, Kings & emperors, Music, Blue, Cars and Quizz link. Music nos hundió vilmente, y algunos fallos que no debieran haber sucedido nos fueron alejando de la victoria poco a poco.

Para los que tengan curiosidad, alguna de las preguntas:
¿ El coche de Michael Knight era KITT, que significaban las siglas ?
¿ Cuál era el nombre de la mujer de Shakespeare ?
¿ Qué actriz francesa protagonizó Blue ?
¿ Cuál era el nombre del último emperador azteca ?
¿ De quién y donde está la primera estatua ecuestre apoyada en solo dos patas ?
¿ Qué país africano tiene una bandera azul con una estrella en el centro?

Terceros de cuatro equipos, los únicos sin premio.

Prometo vengarme en septiembre.
ECM, queda usted invitado, que su cabeza es un compendio de sabiduría absurda. ( aunque dudo que lea esto).

Por cierto, me han confirmado ya al menos tres semanas más en Francia de aquí a que acabe el año. Una de ellas en septiembre, así que uno de los primeros trivial me lo pierdo. Grgrgrgr.

domingo, 20 de julio de 2008

Tarde de tele

Si el jueves hablaba de "En el mundo a cada rato" y decía que podíamos aprender del tercer mundo, hoy me toca puntualizarlo.

Mientras escribía con el ordenador esta tarde, he decidido dejar la tele puesta, por primera vez en mucho tiempo. En la 2 había un reportaje que podía ser interesante, sobre el fotógrafo que sacó la foto a la niña que fue portada del National Geographic hace ya casi 20 años que iba a Afganistán de nuevo a buscarla y ver como era ahora.

Salían imágenes de Afganistán y de Pakistán, de campos de refugiados, de ciudades míseras. Salían imagenes de niños que no jugaban, de adultos serios. Quedaba en el aire la sensación de que esa gente se había olvidado de sonreir hacía años. De las mujeres mejor no hablar. Apenas se veía niñas, salvo unas en una escuela, y todas tapandose la cara, escondiendose. Tremendo ver los burkas por la calle, ocultando el rostro, el cuerpo, la vida de esa gente.

¿ Cómo puedes buscar un rostro en una multitud de mujeres tapadas ? ¿ Cómo puedes preguntar si alguien conoce a una mujer ?

En el reportaje acaban consiguiendo encontrarla ( de hecho ya hace tiempo salieron las fotos, así que tampoco había mucha duda del desenlace ). Sorpresa primera, no pueden verla si no lo autoriza el marido. Sorpresa segunda, solo puede verla una mujer. Sorpresa tercera, lleva burka. Por alguna razón, supongo que les darían dinero o similar, consiguen que la mujer acceda a salir con el rostro descubierto de nuevo, y la pueden fotografiar. Sus ojos transmitían una tristeza infinita, y ninguno de sus hijos, de nuevo, parecía tener la capacidad de reirse.

Si a los poblados de Senegal y a los arrabales bonaerenes decía que había razones para envidiarles en algunos temas, ninguna veo para sentir envidia en nada a esos dos países. Muy mala solución tienen esos ambientes.

sábado, 19 de julio de 2008

Otra vez faltan las palabras

Hay noticias que aún siendo esperadas no mitigan nada del dolor que encierran.

No me pondré filosófico ni daré consejos aquí, porque nada puedo decir, salvo lo siento.

Si necesitas cualquier cosa, ya sabes por donde ando, muchacho. Ánimo.

( Definitivamente, a veces la vida es dura de cojones ).

viernes, 18 de julio de 2008

Relato - Esperando en una silla

Dicen que de los errores se aprende. Dicen que todo en la vida tiene una razón y un porqué. A todos esos que no paran de decir grandes frases y verdades absolutas, me encantaría verles en mi situación, sentado en una silla desvencijada, en casa de una desconocida que se está desangrando en el suelo, delante mío, después de haberse seccionado, voluntariamente, ambas femorales con un cuchillo.

Cuando la conocí en el bar unas horas antes parecía una chica normal. Iba con unas amigas que parecían las personas más aburridas que jamás habían salido de marcha por esta ciudad, y ella se mantenía aparte, casi avergonzada. Pensé que podría ligarmela con una conversación rápida, dandola una excusa para poderse evadir de ese grupo con olor a naftalina.

Le proporcioné la excusa y se la bañé en abundante alcohol. Empezamos con cervezas, pasamos a la ginebra y al final, los chupitos de tequila que remataban la noche. Entre trago y trago, me iba contando su vida y sus desgracias con una naturalidad pasmosa, como si necesitara desahogarse y llevara tiempo buscando cita en un psicólogo que acaba de aparecer esa noche. Yo apenas intervení en la conversación. La animaba en algunos puntos, decía alguna obviedad en otros, pero mi participación era casi simbólica. Ella quería hablar, yo quería, tampoco vamos a engañarnos, liarme con ella. Algo rápido, sin compromiso.

Cuando acabado el vaso de tequila se lanzó contra mi pecho y entre sollozos y risas me propuso ir a su casa, dudé. Era todo extraño, faltaban pasos intermedios y quería que nos fuéramos del bar, a su casa. Pensé que el mundo era para los valientes, y que si ella quería, no iba a ser yo el que la dijera que no. A fin de cuentas, oportunidades así no suelen presentarse muchas. Algo fácil y rápido. Vale, ella parecía algo desestabilizada, pero bueno, supuse que lo estaba haciendo como un desahogo, como esa reafirmación que puedes tener después de que tu pareja te ha abandonado, o después de que el amor de tu vida se lo ha montado con un desconocido en vez de contigo. Podía estar buscando un polvo que la demostrara que seguía estando en el mundo, a pesar de todo.

De ahí a ahora mismo, todo era borroso. Hubo más alcohol, algún jugueteo en el sofá. Mi camisa en algún momento se desabrochó y me abandonó, porque está en el suelo, empapada en su sangre, junto a su ropa interior. Bonito tanga rojo, en el que tampoco se nota tanto el color de su sangre. Ella lleva tiempo gritando, pero no he sido consciente de ello. Me he acostumbrado a ese sonido agudo, de alma fugándose. Algún vecino habrá llamado ya a la policía, que llegará y me encontrará frente al cadáver de una mujer cuyo nombre ni recuerdo, con un corte en cada muslo, desnuda y con indicios claros de haber mantenido una relación sexual, quizás completa, quizás no, ni lo recuerdo. Sus amigas me identificarán como el solitario que se acercó en un bar y la emborrachó para llevársela a su casa. Obviamente, nadie creerá que ella sola se suicidó delante mío, que decidió quitarse la vida por alguna razón que se me escapa.

En la calle se oyen sirenas, y de su garganta ya no salen gritos. Abro la puerta de entrada para que la policía pueda pasar sin montar un escandalo, vuelvo a la silla,  y me quedo sentado, esperando lo inevitable.

Estoy deseoso de que un filósofo de barra me explique el sentido que tiene esto.

En el mundo a cada rato

Después de mucho, muchísimo tiempo, al fin me decidí a poner la película que da título a la entrada. Ya que me quedaba un jueves en casita, al menos me apetecía hacer algo diferente. Valió la pena.

Son cinco historias cortas sobre diferentes situaciones de la infancia en el mundo. Las impares están rodadas como cortos, con una historia autocontenida que sirve como argumento a la tesis que buscan, y las pares son casi documentales.

En la primera, en la India, aunque sabes todo lo que está pasando antes de que lo digan, ver la ilusión del chaval, como lucha por aquello que quiere, no tiene precio. Como, en esa precariedad, tiene un sueño y va a por él, independientemente del mundo que le rodea. Como peculiaridad, hacen todo el rato esos movimientos de cuello tan característicos y que nosotros somos incapaces de hacer.

La segunda es en Guinea Ecuatorial y el paludismo. Para que luego nos quejemos de los medios de la Seguridad Social.

El tercero es Siete Alcantarillas, si no recuerdo mal el título. Una niña preciosa de 3 años, luminosa, inocente, feliz, nos enseña la miseria de su arrabal y su familia, que para ella son lo mejor del mundo. Si alguien quiere ver como contar una historia en la que el protagonista y la realidad difieran, y a la vez sean lo mismo, esta es brillante ( sí, mucho mejor que el niño del pijama de rayas ). Y la niña es para hacerla un monumento.

El cuarto, en Perú. La historia de un barrio y su mercado, en el que las niñas y los niños trabajan como adultos, sin saber lo que es la escuela, ni leer, ni tener otra alternativa que no sea esa. Sí, nuestra vida es dura. Alguien debería partirnos la cara cada vez que nos quejáramos.

El quinto es el relato luminoso. Una aldea de Senegal, una niña, Binta, un encanto y su padre, que desde el primer momento sabes que es una de esas personas que valdría la pena conocer. Trata sobre la escolarización en África, sobre como es su vida, sobre sus valores. Da casi pena ver todo lo que hemos ido perdiendo al irnos metiendo en nuestras ciudades y habernos ido aislando. Perdimos la inocencia hace ya demasiado tiempo. Ojalá podamos recuperar parte antes de hacer que la pierda el resto del planeta.

Gran película, sin duda, obligada de ver. De esas que te recuerdan que el mundo no tiene nada que ver con el escaparate que conocemos, con nuestra fachada de oro. Incluso con crisis, seguiremos viviendo mejor que el 90% del planeta. También es película para recordar lo que es importante, las cosas pequeñas. Un baile, la familia, poder leer, tener oportunidades. Que los niños puedan reirse y ser niños.

Ojalá pudiéramos ser niños toda la vida, y ojalá los niños del segundo y tercer mundo tengan la posibilidad de ser niños y disfrutar de esa etapa.

miércoles, 16 de julio de 2008

Consejo rápido

Salir un martes hasta las cuatro de la mañana hace que el miércoles estés destrozado en el curro. No se recomienda, a pesar de que sea divertido.

A lo mejor sale plan interesante para el finde, habrá que permanecer a la escucha...

Estamos a miércoles, tres días lleva la semana y los tres he tenido una comunicación que no esperaba a priori. Quizás fuera algo borde el lunes, lo siento. Ayer me sorprendí más. Hoy me ha sido más útil.

El mundo gira, mis ojos se cierran por el cansancio y en los aviones vuela gente hacia su paraiso entre las montañas. Mientras tanto, un murciélago grita. Ha encontrado su presa.