miércoles, 28 de febrero de 2007

Ya están todas las notas...

Y aunque de milagro, la cosa ha ido bien.

424047 DIRECCION DE RECURSOS HUMANOS
  • Calificación Apto 05,00 (1erP) Aprobado 05,00 (Final)
424117 APLICACIONES INFORMATICAS A LA GESTION EMPRESARIAL
  • Calificación Apto 07,40 (1erP) Notable 07,40 (Final)
De recursos humanos me ha perjudicado más de lo esperado equivocarme en los tipos de despido. Por si a alguno se lo preguntan, no son procedente e improcedente. son individual y colectivo.

De informática sólo me queda la duda de cuanto me habrán puesto en las prácticas y cuanto he sacado en la teoría, aunque tampoco voy a quejarme habiendo aprobado 4. Con aplicaciones informáticas ya he aprobado mi primera optativa.

Esperemos que el segundo cuatrimestre sea como este.

Granada de día ( II)


Granada por el día fue una buena paliza física, de la que me temo algunos no nos recuperaremos hasta que hagamos una cura de sueño el fin de semana.

Llegamos de marcha a las 4 de la mañana, y la intención era despertarse a las 7:30. Ójala. A las 7 unos borrachos cantando a voz en grito: "Ramonaaaa, te quieroooooo" nos debieron desvelar a todos. El que no los oyera sabe que en un ataque nuclear seguirá durmiendo tranquilamente.

Fuimos a desayunar a un bar con unos camareros muy amables. Tan amables que nos invitaron a irnos a otro bar porque eramos muchos y taponábamos el pasillo. Lo nunca visto. Así que, para hacerle ver que nos importaba mucho su opinión, nos quedamos. Teníamos que estar sobre las 9:15 en la Alhambra dado que la visita a los palacios es con hora, así que en torno a las 9:00 nos subimos al autobús.
Fue subirnos al autobús y descubrir que los números de reserva estaban en la habitación. Así que Luis y yo nos fuimos corriendo a buscarlos, haciendo todo el ejercicio que pensábamos habernos ahorrado y un poco más. Cogimos un taxi para volver y llegamos sin problemas. Pero cansados. Buena forma de empezar una visita a la Alhambra.

De la Alhambra diré poco. Espectacular, como siempre. Juanjo me consiguió una naranja (me la intenté tomar ayer, pero terriblemente ácida. Aún así se agradece el detalle), la mitad de los turistas se giraron en una sala cuando soltó a voz en grito un "viva el vino" y estuvimos como media hora en una de estas curiosas salas en las que hablas contra la pared en una esquina y se oye perfectamente en la esquina opuesta sin que se oiga nada entre medias.

De la Alhambra nos bajamos a comer a la plaza Nueva. Logramos meternos en una pizzeria, hombres por un lado, mujeres y Gabi por el otro. Gabi encantado, por supuesto. Después, en vez de la prometida siesta, nos fuimos a la catedral.

La catedral de Granada es bastante diferente al resto de las españolas. Primero, porque está encalada prácticamente entera, segundo, porque es renacentista y tercero, porque parece que no está acabada. Le faltan detalles por pulir. Después de la catedral, mientras unos visitaban la tumba de los reyes católicos, otros nos quedamos observando el acoso y derribo de las gitanas con sus ramitas y sus intentos de leer la buena ventura a los turistas que se dejaban. Hubo uno que les soltó un billete de 20 euros. En mi vida he ganado tanto por un trabajo de tres minutos, como mucho.

Para concluir las visitas de iglesias, nos fuimos hacia las que nos recomendó Chema: el Monasterio de San Jerónimo y la basílica de San Juan de Dios. Espectaculares ambos, cada uno a su manera. El primero tiene la tumba del Gran Capitán y una de las iglesias más particulares que yo haya visto: totalmente pintada con frescos. No queda un solo hueco en el que no haya algo pintado, una escena de la biblia, un adorno para las columnas, ... Debe ser una tortura para los restauradores. La basílica en cambio no tiene pintura, tiene oro. A espuertas. Es una especie de barroco recargado y en el que todo decidió decorarse con pan de oro, a excepción del Cristo y de los bancos. Dos templos decorados ambos con exceso.

Con esto acabamos con los monumentos y pasamos a ascender en búsqueda del mirador desde el que sacar la foto de la Alhambra y al que ya llegamos de noche, por lo que esa parte ya quedó contada en la entrada anterior.

Buena ciudad de día, y buena ciudad de noche.

Mañana cuento las breves horas en Córdoba, donde Gabi destacó sobre manera.

No todo iba a ser perfecto

Mi conexión a internete ayer no funcionaba, así que ni pude ver esta nota ni acabar la crónica de Granada. Lo peor del caso es que me fastidia más no haber podido escribir lo de Granada que este suspenso. Me temo que sabía lo que iba a suceder.

423059 HACIENDA PUBLICA Y SISTEMAS FISCALES
Calificación No Apto 02,50 (1erP) Pendiente 02,50 (Final)

Si las dos que quedan están aprobadas, no pasará nada por haber suspendido. Otro suspenso más ya empezaría a complicar septiembre.

lunes, 26 de febrero de 2007

La segunda de la tanda

A falta de tres, ya tenemos dos aprobados:

424032 ECONOMETRIA I
  • Calificación Apto 05,80 (1erP) Aprobado 05,80 (Final)

No es que sea una nota espectacular teniendo en cuenta que es una asignatura bastante fácil, pero teniendo en cuenta que acabé el examen
con una frase del tipo: "que es un resultado que no tiene sentido", no está mal.

Esperemos aprobar las restantes.

Granada de noche (I)




Este fin de semana hemos disfrutado de un viaje relámpago a Granada, con visita a la Mezquita de Córdoba de regalo. Podría contarlo aquí todo de prosa y corriendo, pero voy a ir por partes. Y como lo primero es lo primero, lo primero fue la noche, que es cuando llegamos.

Granada para mi era un mito en cuanto a las tapas. Todo el mundo me había contado siempre maravillas, pero ya se sabe lo que nos gusta a todos exagerar. Y el caso es que era todo verdad. Pides cualquier bebida, y te ponen una tapa. Pero no un trozo birrioso de pan con un poco de chorizo, no. Hamburguesas pequeñas, bocadillitos, pinchos morunos, ... Con cuatro refrescos yo ya había cenado. Además, al mismo precio que en Madrid sin la tapa. Espectacular. Para hacerles un monumento.
En los bares que eran bares de copas puros y duros no ponían nada, eso sí. Cuando ya está la gente a copazos quiere que el alcohol se les suba algo.

El segundo día al anochecer vimos la Alhambra desde el mirador de San Cristóbal (si mi memoria no me falla con el nombre). Unas cien o doscientas personas mirando la Alhambra desde allí y justo en la dirección en la que todo el mundo mira, llega uno con su cochecito y al ir a aparcarlo le mete un señor golpe al coche de detrás. La ovación que se llevó no la olvida en bastante tiempo.

Lo mejor de esa segunda noche fue la vuelta a la pensión. Vernos a Javi, a Luis y a mi partiendonos de risa con cualquier chorrada no tenía precio. A carcajada limpia. Hacía tiempo que no me reía de esa forma. Pensándolo friamente, no tenía ningún sentido, pero nos faltaba llorar de la risa. Varios que ya estaban durmiendo nos oyeron, lo que en parte era nuestra intención dicho sea de paso, pero sólo salió para unirse al cachondeo Juanjo. En cuanto se levantó, nos fuimos a la cama.

Gran viaje y gran fin de semana. Si tengo tiempo, mañana cuento Granada de día.

viernes, 23 de febrero de 2007

Primer aprobado

424013 TEORIA DE LA INVERSION
  • Calificación Apto 06,00 (1erP) Aprobado 06,00 (Final)
  • Plantilla soluciones BABBBAAAABABABBAABAAABBBAABBAA
  • Respuesta Alumno BABBBBABABABABAAAABAABBBABBBAA
24 bien de 30. Si el blanco no hubiera restado igual, podría haber tenido entre un 7 y un 8. Al menos hemos aprobado, que no es poco.

Esperemos que todas sean así. Como anécdota, es mi primera asignatura de cuarto aprobada.

martes, 20 de febrero de 2007

Starship troopers


Una vez acabado el libro, gracias a la celeridad de Amazon, puedo contrastarlo por fin con la película. Del libro de Robert Heinlein a la película de Paul Verhoeven hay un gran trecho. Difieren en la argumentación, en los personajes, pero sobre todo, difieren en el mensaje subyacente.

De la película hay opiniones diversas. Hay mucha gente que la considera una mera película de acción, un western de soldaditos futurista sin mayores ambiciones y sin ninguna repercusión. Sin embargo, hay muchas escenas en las que, de forma encubierta, se critica a una sociedad militarizada en exceso y en la que hombres y bichos son una misma plaga para el universo. Hay escenas memorables, como cuando el reclutador sin piernas y con una prótesis dice orgulloso algo parecido a: "El ejército me ha convertido en lo que soy". Otras escenas clásicas son las de propaganda. Goebbels podría haberlas firmado sin ningún problema. Son exageradas, lo que denota o que los guionistas son escoria o que su objetivo realmente es criticar el sistema de gobierno casi fascista que muestra. Prefiero pensar lo segundo.

El libro es totalmente distinto. Se centra en el proceso de transformación del protagonista desde que entra en la oficina de alistamiento hasta que llega a ser oficial dirigiendo a su propia unidad en la guerra contra los bichos. Todo esto acompañado de una serie de ideas políticas y sociales que, al contrario que la película, apoyan el modelo de sociedad que describen. Una sociedad en la que solo pueden votar aquellos que se han presentado voluntarios para realizar el servicio militar y comprenden que cualquier derecho implica una responsabilidad.

Hay personajes que critican a las democracias del siglo XX y a los regímenes comunistas, lo que siempre se ha pensado que era la propia opinión del autor. En la wikipedia lo recogen con más detalle, así que el que quiera saber más, que pinche aquí.

Es un libro rodeado de polémica, para unos por su calidad literaria, para otros por ser un mero folleto propagandístico y para algunos, por ambas cosas. Sin embargo, el hecho de salirse del camino habitual de pensamiento, las descripciones y crónicas militares que realiza y la sencillez de su redacción, lo convierten en un libro de lectura fácil y bastante entretenido. Quizás no es brillante, pero sí recomendable de leer. Sobre todo, como contrapunto a la película.


Por cierto, las cutre armaduras de la película no tienen nada que ver con las del libro, que son, sin duda alguna, de las que se obtuvieron las primeras ideas para los marines espaciales del warhammer 40.000. Se reconoció que la discrepancia se debió, simple y llanamente, al presupuesto.