viernes, 31 de agosto de 2007

Monográfico V: calles de Berlín

Difícil monográfico este, pero no puedo negarme a satisfacer la única petición que ha habido. Lo que queda claro es que nos gusta más sacarnos miles de fotos de nuestras caras que mirar un poquito detrás y retratar la ciudad por la que estamos pasando.

Hay algún carrete en el que todas las fotos, sin excepción, tienen la cara de alguien. Hay fotos que no, pero vamos, que esas, casi seguro, las sacó otra persona ( yo mismo, que he reconocido varias) o por petición de alguien. ¿ O no es verdad, Ch?

Al turrón, como suele decirse.



Esta primera foto está tomada caminando desde el Reichstag hacia Checkpoint Charlie, si no recuerdo mal. Bastantes calles similares por esa zona, por la que nos movimos bastante. Por lo general, muy poco tráfico de coches por Berlín y bastantes bicis. No es una ciudad rica, ni de coña.



Esta está tomada desde uno de los puentes sobre el río. Bueno, me suena que esta parte exactamente no era el río principal, pero tampoco estoy seguro. Había una casita bastante fea cerca que es una lástima que no salga en la foto.



La gran avenida que hicieron los comunistas para demostrar su poderío y que eran capaces de proveer viviendas de calidad (de calidad comunista) a toda la población de Berlín. Obviamente, proyecto inacabado, pero que deja algunas muestras de lo que pretendía ser la arquitectura comunista. El nombre de la calle, por cierto, la Karl Marx avenue.



El ayuntamiento al fondo con la placita que tiene delante, en la que comimos varias veces, cerca de la que cenamos y en la que vimos hasta un concierto con poca asistencia de público de una banda de metal.



Uno de los patios interiores de Nikolaiverter, con sus casitas bajas y repleto de estudios de diseño y arquitectura, de los que no había precisamente pocos por la zona. Como
regalo adicional de la foto, parte de mi dedo.



Y por último, la típica calle ancha, que podría haber sido Friedrichstarsse o Oranienburger o cualquiera similar, pero que desconozco cual es. Pocos coches, el tranvía, y poco más.

martes, 28 de agosto de 2007

Perfilando septiembre

Bueno, el mes que se aproxima empieza a tener anotaciones en todos los días del calendario. Va a estar curioso, sip. El lunes me toca irme de nuevo para París, la ciudad del amor y los gabachos, a currar hasta el viernes. Ese día, me vuelvo prontito porque empiezan los octavos del eurobasket, y cómo que tengo el abono para algo. Así que los seis días siguientes, ración triple de baloncesto.

Eso ya nos deja en el jueves 13, que habrá que aprovechar para finiquitar cositas teniendo en cuenta que me gustaría irme el viernes 14 ya de vacaciones para algún sitio. ¿ Un camino de Santiago, quizás? ( si se diera una circunstancia, caía fijo, pero la veo muy improbable). Aún no hay nada definido para esa semanita, pero vamos, que espero no me veais mucho el pelo en ella. Así que volver de donde sea, lavar la ropa y... hacia Egipto, con el amable vecino y otros locos con pinta de saqueadores de tumbas.

Así que de cuatro semanas del mes, tres de viaje y una de basket. Un no parar en un mes loco en el que habrá gente a la que apenas vea y a alguna a la que no vea ni de coña  :(

Ya iremos dando más detalles.

Por cierto, respecto a Egipto, se que puede chocar mi cambio de opinión. Me he pasado medio agosto intentando persuadir a alguien para que no fuera a Marrakech, por los terroristas y demás, y cojo y tiro para otro país catalogado como peligroso. Básicamente, me he acordado lo que digo siempre: un terrorista no puede influir en nuestros actos, porque eso es reconocer que ha ganado. Además, teniendo en cuenta que ya he tenido bombas al lado de casa, del colegio, profesores asesinados en mi universidad y que el tren que yo iba a coger fue uno de los que explotó en el 11-M, dos paradas antes de la mía, no vamos a cambiar de actitud ahora.
Y dicho esto, como le pase algo a quien se va a Marrakech, me arrepentiré toda la vida de haber escrito el párrafo anterior.
Si nos pasa a nosotros, pues más que arrepentirme, lo que haré sera morir, así que la cosa será más grave para el resto, pero más sencilla para nosotros. Aunque raro será que con la panda que vamos no pase nada...

lunes, 27 de agosto de 2007

Breve inciso

Porque entre tanto monográfico, hay que recordar que la vida sigue. Esta vida puñetera que a veces nos decepciona y a veces nos da la fuerza que nos hace falta para tirar hacia delante, siempre hacia delante.

Este, para que engañarnos, ha sido un buen fin de semana. Bueno, en general ha sido una buena semana, que demonios.

El lunes vimos Ratatouille, que vale la pena ver. Si alguien sabe preparar Ratatouille, que me lo diga, que me quedé con la intriga y me gustaría probarlo. Martes y miércoles fueron días tranquilos, de dar un agradable paseo y relajarse un poco. El jueves, tetería con cachimba.

Y llegamos al viernes, con una de las sorpresas del fin de semana: las alfombrillas de baile. Estuvimos en mi casa bailoteando durante horas con los dichosos inventos esos. Aparte de reirnos durante horas, sudamos como pollos. Hay que ver la cantidad de ejercicio que se acaba haciendo en uno de esos chismes. Y el talento y la coordinación que hacen falta para pasarse las pruebas difíciles, en las que casi nos hacíamos un nudo y caíamos al suelo. Después de esa paliza, se agradece que todo fuera en mi casa y la cama estuviera tan cerquita.

El sábado, doble alegría: el Victoria ya estaba abierto, por lo que pudimos ver allí el Madrid - Atleti, y encima el Madrid ganó. Fue tarde noche tranquila, de tapas y grandes conversaciones. Discusiones, entre otras cosas, sobre la guerra civil y  la segunda guerra mundial lideradas, sobre todo, las tres enciclopedias con patas allí presentes, el arquitecto, el amable vecino y el cazador de facóqueros. Apabullantes muestras continuas de conocimiento casi infinito.

Del domingo, dos alegrías personales, que pueden parecer intrascendentes, pero que suponen bastante: logré volver a leer un libro rápido, en este caso jPod, de Douglas Coupland ( me lo esperaba mejor, ciertamente) y cociné de nuevo, aunque debo decir que la ocasión lo merecía y obligaba a ello. Hoy es el cumpleaños de la enviada de Vishnú y Lakshmi ( por poner dioses indios ) y, teniendo en cuenta el excepcional trato dispensado este verano y que íbamos a estar casi con toda seguridad a las 00:00 en su vivienda, no llevar una tarta era casi un delito federal. Así que, a toda prisa, logré hacer una tarta Sacher que no quedó mal, nadie se indigestó y a mi, al menos, me sabía buena. Y a la homenajeada le encanta el chocolate, así que parecía buena elección.

El único problema de estos cumpleaños que empiezas a celebrar a las 00:00, es que acabas metiéndote en la cama a las cuatro, y tienes que levantarte poco después, pero no vamos mal.

Digamos que vale la pena sufrir un poquito por veladas divertidas como esa. Por cierto, un éxito el juego del hombre lobo. Se empieza a ver que la lógica cada vez queda más apartada y entra en juego el odio de manera cada vez más clara.

domingo, 26 de agosto de 2007

Monográfico IV: sitios de referencia

Bueno, estas si son fotos propias de cualquier turista. Las fotos de algunos de los monumentos más emblemáticos de la capital germana.

Las dos primeras fotos son del interior de la cúpula de Reichstag, la primera es de la parte exterior, en la que pueden verse las rampas y hacerse una idea del tamaño que tiene al haber personas en ellas. De hecho, en la parte izquierda aparezco yo, guapetón como siempre y posando para otra foto.



La segunda foto es la parte central, una columna de espejos colocada justo en el centro de la cúpula, debajo de la cual está el parlamento. Igual que los turistas pueden ver a los políticos debatir, es de suponer que mediante los espejos los parlamentarios vean que encima de ellos hay gente y que las decisiones que tomen deben ser en beneficio de dichos ciudadanos.



Del Reichstag pasamos a la Catedral de Berlin, el Berliner Dom ( donde Dom significa tanto cúpula como catedral). Desde fuera parece mucho más grande de lo que es en realidad. Es un cuadrado, que no tiene ni forma de cruz latina, ni griega. Pero eso sí, se puede subir hasta lo alto de la cúpula y contemplar una vista del centro de Berlín que posiblemente hubiera sido más bonita de no haber llovido.



Dejamos de lado la catedral, y pasamos a recordar el Muro de Berlín, la separación entre las dos alemanias y el símbolo de la defensa de las libertades que supuso el Berlín occidental. Aislado en mitad de la alemania "democrática", pero un ejemplo de lucha y de aguante. La foto es de Check Point Charlie, punto donde se vivieron algunas de las mayores tensiones de la guerra fría al comunicar ambos lados de Berlín cuando se contruyó el muro.



Finalmente, otro de los símbolos de Berlín, la iglesia de Kaiser-Wilhem-Gedächtniskirche. Una iglesia que tenía muy poca importancia artística antes de la segunda guerra mundial, pero que durante ésta fue casi totalmente arrasada, quedando el campanario y poco más. Se ha quedado en eso, en los restos del bombardeo, como un símbolo de los estragos que pueden causar las guerras.



¿ Habrá más monográficos ? ¿sí? ¿no? ¿ alguna petición? Al menos habrá una entrada en medio, que hay que hablar del Madrid, de bailes en mi salón y de alguna otra cosilla.

viernes, 24 de agosto de 2007

Monográfico III: la noche nos confunde

¿ Cómo no nos va a confundir la noche con lo que los alemanes llaman una cerveza? De estas cayeron varias, menudos bicharracos que eran. Y yo, mientras, incapaz de acabarme el vaso de agua con gas que me habían puesto. A rayos. El agua con gas sabe a rayos. Normal que se alcoholicen cuando el agua sabe amarga y gaseosa.



Después de las cervezas, pues cachimbas. Y ¿qué pasa con las cachimbas? Pues que empiezas a jugar con la cámara, a probar efectos y salen fotos extrañas en las que cuesta reconocer a la gente.



Pero vamos, que Berlín por la noche tienes sus cosas bonitas. La torre de comunicaciones que los comunistas levantaron para demostrar su poderío, queda bastante resultona.



Y también tiene sus estatuas por la zona medieval, que de medieval tiene las calles, porque las casas fueron arrasadas. Cerca de esta estatua, sentados a su vera, tuvimos uno de nuestros primeros contactos con españoles, que vinieron a pedirnos costo. Entre eso, y el culé que vino a preguntarnos donde podía ver el amistoso del Barça, quedó claro lo peculiares que somos los españoles por el extranjero.



Para acabar, el otro sitio por donde pasábamos cuando salíamos, la casa okupa. Una casa en un estado de conservación algo escaso, con una zona de discoteca, talleres de artistas, actuaciones en directo y, alguna vez, malabaristas que permitían sacar fotos tan chulas como esta.



Y como siempre, mañana más y mejor, que con todas las fotos que hay se pueden hacer monográficos de 30 fotos de cualquier tema. Y los habrá...

jueves, 23 de agosto de 2007

Monográfico II: muerte y destrucción

Pues no contaba yo con poner estas fotos, pero han ido saliendo ellas solas y claro, habiéndome propuesto poner solo cinco por post, el Berlín monumental queda para otro momento.

Empezamos con el monumento más reciente construido en Berlín a los muertos en el Holocausto, una sucesión de bloques de hormigón entre los que pasear, perderse y aislarse del resto de Berlín. Están copiados de los bloques que hay en el museo judío, pero en mucho mayor número y quedando una obra mucho más sobrecogedora.



Siguiendo con los judíos, una de las partes más espectaculares de su museo, las caras de metal sobre las que caminar, que van produciendo un sonido metálico al ir chocando que resuena por toda la estancia. Simbolizan a las víctimas inocentes de las guerras, indefensas y aplastadas por cualquier bando.



Y si hablamos de muertos judíos, pues habrá que recordar a los que los persiguieron, uno de los
mejores ejércitos de toda la historia, el nazi. Dificil encontrar algo por Berlín que recuerde este pasado. Imposible comprar nada con el símbolo nazi, no así con el comunista. Alguien debería recordarles que tan salvajes fueron unos como los otros.



La cuarta foto es de una fachada de un patio interior en Nikolaiverter. Los agujeros en casas y monumentos son constantes por todo Berlín, y en muchos edificios oficiales se notan claramente los parches para intentar tapar las marcas de los balazos o la metralla de las bombas. Esta fachada, posiblemente por dar a un patio interior, mostraba las heridas como si hubiera sucedido todo la semana anterior.



Y hablando de guerras y destrucción, una tumba que descubrimos el último día en un cementerio cerca del albergue. Las tumbas alemanas son mucho más acogedoras que las nuestras, al menos las que vimos allí. En vez de una placa de hormigón donde está el cuerpo, esa parte se queda cubierta por tierra, y en ella se plantan flores, hiedras, ... El resultado es mucho menos frío, y el mensaje de que la muerte da lugar a nueva vida y la alimenta, más positivo que nuestras sepulturas.



La tumba no está elegida al azar, es de Bertolt Brecht, autor de algunas obras de teatro clásicas ya de la literatura del siglo XX. También, autor de la siguiente poesía, recordando que no hay que quedarse quieto ante las injusticias, ni bajar la cabeza.

Primero cogieron a los comunistas,
y yo no dije nada por que yo no era un comunista.
Luego se llevaron a los judíos,
y no dije nada porque yo no era un judío.
Luego vinieron por los obreros,
y no dije nada porque no era ni obrero ni sindicalista.
Luego se metieron con los católicos,
y no dije nada porque yo era protestante.
Y cuando finalmente vinieron por mí,
no quedaba nadie para protestar.


Mañana más fotos, pero no garantizo de qué temática.

Edito:
Ms. Ch me corrige y con motivo. El poema no es de Brecht, aunque en muchos sitios se le atribuye a él, sino de Niemöller, pastor protestante. La que sí es suya es una frase que se que Ch ya conocía y que le va a gustar, así que dedicada para ella:
"Hay hombres que luchan un día y son buenos, otros luchan un año y son mejores, hay quienes luchan muchos años y son muy buenos, pero están los que luchan toda la vida, y esos son los imprescindibles"

miércoles, 22 de agosto de 2007

Monográfico I: mis caretos por Berlín






Venga, por petición popular voy a poner unas fotillos de Berlín. Las voy a dividir en varios grupos. No tengo muy claros cuales van a ser, pero empezaré por uno con mis mejores caras (excluyendome haciendo de ardilla, que es terrible). Luego uno de Berlín de edificios y trozos de muro estaría bien, sip. Y pondría otro de fotos de grupo por todo Berlín, pero a lo mejor hay alguien que prefiere que su foto no se publique, así que ese lo dejamos para el final.

Las fotos son las siguientes: el viernes con la primera cachimba, haciendo fotos en distintos modos de la cámara de Ch, buscando efectos extraños. Hay algunas muy psicodélicas, debo decir. Esta queda graciosa porque el humo difumina al maño que está detrás.

La segunda es del mismo viernes, durante el paseo en barco por el Spree. Un momento de parpadeo, que demuestra lo fácil que es sacar una foto a alguien y que parezca que se ha dormido, cuando realmente estaba perfectamente despierto y enterándose de todo ;p

La tercera es del ¿ segundo ? día que fuimos donde las cachimbas. Haciendo el pececito. Se puede apreciar algo de humo incipiente saliendo de mi boca. Un video habría sido más gracioso, a la par que humillante.

La cuarta, yo, encima de mi cama (que se rompía continuamente), jugando al hombre lobo. Para los que lo desconozcan, un juego en el que no sabes quien es nadie y tienes que descubrir quienes son hombres lobo antes de que maten al resto. En ese momento me estaba acusando a mi mismo de hombre lobo por una jugada absurda que había acabado en claro cachondeo por mi parte y me había dejado vendido.

La quinta y última, el descanso del guerrero en Postdam. Por poner una en la que no saliera mal del todo.

Mañana más.