jueves, 30 de octubre de 2008

A jueves y con el blog vacío

Teniendo en cuenta que estamos a jueves, que la última vez que puse
algo que no fuera sobre fútbol fue hace una semana y que entre medias
incluso ha habido un fin de semana, debería tener mil cosas que
contar. Pero bueno, tampoco es que mi vida sea apasionante y la
meteorología no ha ayudado especialmente. Aunque el sábado me lo pasé
realmente bien, sí. Pero ya está lejossssssss.

A pesar de las amenazantes lluvias, he tenido algún paseo largo estos
días. Dos, de hecho. El de ayer, con encuentro fortuito incluido a la
mitad. Me encanta pasear sin rumbo por Madrid y aparecer, cuatro horas
después, en el punto de comienzo. Como anécdota, ayer encontramos un
móvil en el suelo con batería y saldo. Nada como buscar en la agenda a
"Mama" y que una señora aparezca rauda y veloz para recuperarlo. La
buena obra del día.

Por lo demás, destacar las películas vistas: Kandahar, que la pusieron
en la 2 el lunes ( y yo que contaba con ver Física y Química, qué
cosas ) y La Espalda del Mundo, que es la que voy viendo ahora en el
tren. Recomendable ver ambas, pero vamos, no es que sean películas
amables y agradables. La primera, con la historia de una afgana que
intenta llegar a Kandahar, tiene momentos que se alejan tanto de lo
que nuestras mentes pueden imaginar que te tiene casi en una sorpresa
continua. Un mundo totalmente distinto al mundo, en el que las mujeres
son... bueno, en el que las mujeres no son. La escena de la visita de
la mujer al médico es tremenda. De la Espalda del Mundo me quedo con
el primer documental, los niños trabajando en canteras. Hay frases que
escuchar en boca de niños te hacen preguntarte muchas cosas sobre este
planeta y si realmente lo que está sucediendo tiene algún sentido.
Posiblemente, no.

Son las 19:30 y sigo en el curro, en una semana en la que estoy
echando aquí una cantidad de horas considerable. No tengo muy claro
porqué, con la excepción de lunes, que lo hice para ganar margen para
el martes, que quería haber jugado al Twilight, pero no siempre se
consigue lo que se quiere, como bien saben vuesas mercedes.

Y acabo ya, pero menciono dos películas que me recomendaron ayer:
"Gracias por fumar" y "El concursante". Aún no las he visto y no
conozco mucho el criterio de la fuente de noticias, pero hala, ahí
queda dicho, por si alguien se aburre.

Besos a todos.

( Me voy al Victoria, a disfrutar de la noche. Los jueves se reservan
para hablar de chorradas o de cosas importantes, pero son para pasar
un rato entre amigos. Cualquier otra cosa, no es que pueda, es que
debe esperar ).

lunes, 27 de octubre de 2008

Los Vatos también pierden

Primer partido de los Vatos, en el fin de semana de vuelta a la competición por mi parte. Como muestra de la mentalización y preparación exhaustiva que hacemos del partido, no llevamos ni balón. Los Vatos no necesitamos esa cosa redonda para realizar nuestro juego.

En el primer córner nos llevamos el primer gol, claro. Y en sucesivas jugadas, otros cuatro. Alguna ocasión tuvimos ( Ese niño que estuvo apuntito de marcar... ), pero se nos notaba que aún no estábamos bien. Y me refiero a lo bien que podemos estar nosotros, que conste. Así que cinco goles encajados al descanso, y con la sensación de que todo podía empeorar.

Soprendentemente, no fue así. El truco de traerse a la novia para jugar motivado le valió a Marquitos, que marcó dos goles en dos jugadas casi consecutivas. Al otro equipo parece que se le apagó la luz y se quedó sin ideas... Miento, al que se le apagó la luz fue al campo, que nos pasamos cinco minutos a oscuras esperando a que los focos volvieran a funcionar. Después de eso, bueno, dos jugadas bastante desafortunadas por nuestra ( mi ) parte: un gol olímpico, que yo contaba con que lo despejara el defensa del primer palo, y él pensaba que el despeje debía ser mío. Otro gol de córner. Y luego la gran jugada por mi parte: tengo el balón, viene a por mi el delantero y en vez de meter un patadón, le intento regatear. El amago se lo come, ciertamente, pero mi regate es tan cojonudo que acabo en el suelo. A todo esto, el balón quieto delante mío. En lo que me puedo levantar, el delantero coge el balón, se regatea a dos defensas a los que parece que había esperado para mearselos, y marca. Merecido el cabreo del gran Fran conmigo por el gol. Aunque yo me partía por mi torpeza. El marcador lo cerró Chuso, de penalty al centro. Un super clase.

Vatos Locos 3 - La ilustración 7
Goleadores: Marquitos ( 2 ), Chuso ( p. )

PD. Tres goles son casi tantos como los que metimos el año pasado en toda la segunda vuelta...

domingo, 26 de octubre de 2008

Primer partido, primera derrota

El debut liguero empezaba con bajas importantes. Demasiadas. Gente que se ha ido a Basilea, a Portugal, lesionados... Una defensa inédita, gente con poco rodaje. Tenía pinta la cosa de que no iba a ser un partido fácil. Y así fue.

En descargo del resto del equipo, hay que decir que los dos primeros goles fueron culpa, única y exclusivamente, del portero que escribe estas líneas. El primero de falta fue de chiste. Nunca te pueden meter un gol en un falta por el palo del portero así. Y nunca puedes complicarte la vida en un balón fácil para que te metan un gol absurdo. Errores míos de principiante. Disculpas públicas.

Y a partir de ese punto, poco pude hacer. Cuatro goles de tiros lejanos a los que no llegué, y eso que me estiré y acabé por el suelo en todos. La razón por la que me solían meter pocos goles de falta es que la defensa cerraba muy bien los tiros. Si no es así, difícil lo tengo, que volar nunca ha sido lo mío.

Si algo se nos puede criticar es que nos faltó mordiente, nos faltó hambre. Los balones sueltos hay que lucharlos, hay que pelear cada jugada. Se puede perder, pero al menos que sea con el fusil en la mano.

Las malas noticias son la posible lesión de rodilla del capitán, que esperemos que con la jornada de descanso del fin de semana que viene tenga suficiente, y el tremendo golpe que se llevó nuestro delantero en la muñeca. Raro sería que no tuvieran que escayolarsela o similar.

Del otro equipo... pues eran más jóvenes, mejores tecnicamente, entraban fuerte y físicamente nos daban un repaso. De diez partidos, nos ganan diez. Al principio protestaron jugadas absurdas y uno se fue a la calle por una azul que se buscó el solo. En un corner se dedicó a agarrarme, le quité las manos, me soltó un manotazo y le dije: "vas a agarrar a tu puta madre". Al tipo no se le ocurrió otra cosa que ir al árbitro y decirle: "me ha dicho que agarre a mi puta madre, como lo vuelva a decir le arranco la cabeza de una hostia". Muy bien, amenazando a un rival diciéndoselo al árbitro. Reglamento en mano, a la calle. Por cierto, en esos 5 minutos no hicimos nada tampoco.

Poco más que decir del partido, la verdad. Hubo alguna ironía curiosa, ciertamente.

Eso sí, mr M debutó, y como todo el mundo que debuta, marca en su primer partido. Lástima que fuera en nuestra portería.

Fuentecilla 3 - Racing Sportive 7
Goleadores: Gary ( 3 )


PD. Corregidos los ( el ) goleador. A cada uno lo suyo, sobre todo si es un jugón...

miércoles, 22 de octubre de 2008

It is the economy, stupid!

Creo que todos sabeis que la economía me encanta, junto a la política, la literatura y algún que otro tema. Así que parece raro que aún no haya puesto nada sobre la situación actual.

Hoy es el día. Hablemos de la crisis. Aunque está claro que a los que os interese habréis leído mil artículos mejores por profesionales cualificados, daré unos pequeños apuntes, que obviamente no son más que mi opinión.

Lo primero que se ha dicho es que esta crisis es el fin del capitalismo. Error de bulto. Esta crisis se originó en EEUU por culpa del gobierno americano y sus bancos de inversión. Esos bancos eran instituciones privadas, sí, pero con pérdidas garantizadas para que dieran hipotecas a todo el mundo. ¿ Se hubieran comportado igual si el gobierno no les hubiera cubierto las espaldas ? Ni de coña. En un libre mercado, puramente capitalista, se intenta maximizar el beneficio. Para ello, no se dan hipotecas a gente que lo más probable no pueda pagarlas. O se conceden con una prima de riesgo muy considerable detrás. Así que un mercado sin favoritismos extraños se hubiera portado mejor.

En España los bancos parece que capean mejor la crisis gracias a las regulaciones y medidas del Banco de España, que obligó a tener reservas adicionales. Además, evitó que Caja Madrid y el Santander emitieran bonos basura, lo que hizo que se metieran en menos hipotecas basura al no poder conseguir liquidez con ellas de forma sencilla.

Otra lección del capitalismo: el estado lo que tiene es que establecer una serie de reglas ( leyes ), que garanticen la estabilidad del sistema. Los jugadores ya se encargaran de decidir que es rentable y que no para garantizar su supervivencia a largo plazo. Sí, suena extraño defender el capitalismo en estas fechas, pero es lo que hay.

Más factores de esta crisis: el problema financiero actual es ( era )  de liquidez. Con tanto bono basura circulando de banco en banco, nadie se atreve a prestar dinero, ni unos bancos a los otros. Los bancos se encuentran con deudas que vencen, no tienen dinero para pagarlos y eso complica su situación. El problema es que encima si los clientes se acaban enterando y quieren sacar sus ahorros, el banco puede acabar en una situación de quiebra en muy poco tiempo. ¿ Solución ? El gobierno presta dinero a los bancos. El célebre bail-out de EEUU. Eso ya lo hemos visto antes, el problema es que lo vimos en Japón, donde la crisis superó la década de duración. Los bancos se quedaron con el dinero, nunca llegó a la economía real y a esperar a que el tiempo solucionara la crisis el solito. Los países escandinavos inyectaron liquidez al sistema de mejor forma: mediante ampliaciones de capital de los bancos. Las acciones subieron, los bancos ganaron liquidez y los estados incluso pudieron ganar dinero vendiendo las acciones a posteriori.La crisis se superó de forma mucho más rápida.

Y sobre que hacer ahora con el dinero... La mejor opción ( cuentan los que saben ) es bonos bancarios, por eso de convertirse en acreedor de un banco. En caso de quiebra, los acreedores tienen derecho preferente. Pero esa es una opción difícil para los pequeños inversores. Así que teniendo en cuenta como está la bolsa, que es una montaña rusa que sólo va hacia abajo ( le debiera quedar un poco, que estaba en una pequeña burbuja, aunque los bancos debieran recuperarse algo en algún momento ), y que los pisos aún tienen margen para seguir bajando, parece que depósitos a corto o medio plazo y aprovechar que los bancos quieren dinero es la mejor opción.

Sobre si sacar el dinero de un banco como ING o cualquier otro... Es curioso, muchos bancos meten miedo con ING, pero ING, a pesar de que se ha visto metida en el fregado y ha necesitado una inyección de liquidez considerable, tenía hace poco mejores ratios que todos los bancos y cajas españoles a excepción del Santander y del BBVA. Así que sacarlo de ING sólo tendría sentido para meterlo en uno de esos dos bancos. Otra cosa sería extraña.

¿ Valdrá para algo la reunión de jefes de estado a la que no han invitado a ZP? Mi voto es que no. En todo caso, más nacionalizaciones y más intervención del gobierno. Hoy el Ibex se ha desplomado en cuanto Argentina se ha puesto a nacionalizar. A los gobiernos les encanta controlarlo todo a poco que los dejen ( recordemos a Orwell ) y no confían en el mercado. Normal que el mercado desconfíe de ellos.

Malos tiempos para la lírica y para los cuatro euros que tenemos... Casi mejor dedicarlos a juegos en el iphone...

martes, 21 de octubre de 2008

Resumen del Juventus-Real Madrid

Schuster es una mierda de entrenador.
Raúl está acabado y alguien debería prohibirle jugar.
Casillas se come el segundo gol.
¿ Qué aporta Van der Vaart que no aporte de la Red?
Raúl nos hace jugar con uno menos.

Lo mejor: Pepe ( y eso que falla en el segundo gol, pero mete el solo en su campo en la Juve al final ) y Wesley.
Lo peor: El eterno capitán, el patético entrenador, la cara de idiota del presidente.

domingo, 19 de octubre de 2008

Pues otro finde que se acaba

Y con todo lo que llevo sin poner nada por aquí, hay días y días que contar. Jueves bastante largo, lo que implica poco sueño para el viernes, día en que no pude echarme la siesta. Tarde friki, en la que el sueño me hizo jugar la peor partida de Puerto Rico de la historia y luego perder al trivial. Odio perder al trivial. Luego unos vinos, unas copas y a dormir a casita. Qué sueño, madre mía.

Sábado de mucho sueño y dedicado a Randy Pausch y su última charla. Para los que tengais una hora libre y un buen nivel de inglés, ved este vídeo. Para los que dispongais de una hora, pero prefirais el castellano, elegid este y luego ir siguiendo la serie. El libro tiene algunos pasajes realmente conmovedores. Para los que no tengais ni idea: Randy Pausch era un profesor de universidad al que le diagnosticaron un cáncer y una esperanza de vida bastante reducida. Para que sus hijos le recordaran y poderles enseñar algo, decidió dar esta última charla en la universidad. Aviso que es fácil soltar alguna lagrimita leyendo el libro o viendo el vídeo. Vale, soy un lila.

La noche del sábado teníamos visita desde Suiza. Una noche muy larga, con fútbol, alcohol, charlas, baile, desayunos de gasolinera... Es muy grande siempre verle por aquí, futuro señor neutral. Vimos también a la bebé que se asustaba con los goles, pobrecilla. Una noche larga, que acabó al llegar a casa con un minuto de margen para ver la salida de Alonso. Salida sin trascendencia, por cierto.

Hoy mi día se resume rápido: quedar con los recien casados para ver las fotos de su boda ( cómo han cambiado los álbumes, que chulos que están, que fotos más molonas )y luego ir a ver U2 en 3D a Kinepolis. Un concierto muy chulo, muy conseguido el 3D. Emociona oir "One" así, bastante mejor que con el ipod.

Ahora, lo único que queda es sueño...

Besos a todos.


miércoles, 15 de octubre de 2008

Relato - Suicidio

Siempre me han puesto muy nervioso los suicidas que dudan, mucho más si lo hacen en público. Normalmente un suicida es un cobarde que tiene un momento de tal presión que desemboca en un arranque de valor extremo. Alguien que se sube a un balcón y no salta, no ha llegado a tener ese momento de valor. Está deseando que aparezca alguien y le detenga. Quiere vivir, pero no se atreve a reconocerlo. Es fácil querer mentirse a uno mismo, es difícil aceptarse por completo.

Odio a esa gente que se agarra a la cornisa y espera a que lleguen los bomberos y la policía. Lo aborrezco. Así que verme en esa situación me resultaba extraño. Claro, que más raro debía ser para mis vecinos verme ahí colgado mientras paseaban a sus perros o volvían de la compra. Alguno me señalaba, reconociéndome. Algún niño me saludaba, pensando quizás que lo mío era un número de acrobacia. Y yo lo único que hacía era esperar a que llegara la policía, sin moverme por si acaso me caía antes de tiempo, deseando echar un buen trago de whisky ( Ballantines, un Ballantines con coca cola, sin duda ).

Tardaron un rato, pero parece que alguien les había avisado. Si llego a saber que tengo que esperar tanto, les habría llamado antes de salir. Claro, que eso me hubiera quitado credibilidad. Quedaba ver como actuaban, cuanto tardaría en subir alguno y asomarse por alguna ventana cercana. Ahora alejaban a los curiosos y despejaban la calle, posiblemente esperando a que llegaran los bomberos. Creo que era la primera vez en mi vida que conseguía la atención de tanta gente. Casi me sentía orgulloso. Daban ganas de dar un discurso: "Españoles..." Hubiera quedado bastante tapado por las sirenas de los bomberos, que primero se adivinaron, luego se oyeron claramente y finalmente se vieron. Para ese entonces los bomberos casi ya habían montado una colchoneta gigante. Una diligencia admirable para montar una atracción de feria a la que saltar era bastante atractivo.

Mientras me planteaba si dejarme caer en ese colchón gigante y poner fin a la farsa que tenía montada, una cabeza asomó por la que era la ventana del salón. Lo primero que pensé al ver a un individuo allí era que me debían haber destrozado la puerta para entrar, y que eso seguro que no lo pagaba el seguro. Me iba a acabar saliendo cara la tontería del suicidio.

- Voy a saltar - le dije.
- Espero que no - me respondió - dejaría un borrón en mi hoja de servicios.
- No se preocupe, diré que no ha sido culpa suya. Puedo fingir un tropiezo mientras simulo que entro de nuevo en mi casa.
- Se notaría bastante. No tienes pinta de buen actor.
- Nunca lo he sido, la verdad. Seguro que acababa haciendo un gran ridículo y convirtiendome en una estrella de youtube: "El suicida imbécil", o algo similar.
- ¿ No puedo hacer nada para convencerte de que no saltes?
- Puedo concederte unos minutos. Aunque tendrás que hacerme un favor.
- Creo que me pagan por eso, por hacerte favores para que no saltes.
- Ballantines. Ballantines con Coca Cola. En vaso ancho.
- Concedido.

El caso es que no se movió, seguía en la ventana, con medio cuerpo fuera, vigilándome. Yo le miraba con amplia curiosidad, esperando que desapareciera para prepararme mi bebida, pero ahí seguía, mirándome con una sonrisa irónica en la boca. Unos minutos después en silencio, sacó un vaso que me acercó. No cometí el error de suicida principiante de acercarme para cogerlo y haberle permitido agarrarme, sino que le hice dejarlo en la cornisa a la máxima distancia que el alcanzaba y luego lo acerqué hacia mi con el pie, con cuidado, lentamente.

Diez minutos después, no quedaban más que los hielos en el vaso, y en mi la tentación de tirarlo sobre la colchoneta de debajo para ver si se rompía o no el cristal. Mi sentido común, ese que me tenía subido a una cornisa, decidió que era mejor dejar el vaso en mi casa, así que se lo lancé a mi interlocutor, que aprovechó para seguir hablandome.

- ¿ Nos tomamos el siguiente viendo la tele ?
( Iba a resultar hasta simpático el hombre )
- No creo que pongan nada que valga la pena, la verdad. Beber viendo culebrones es algo triste.
- Más triste es saltar al vacío, ¿ no ?
( vale, me había pillado )
- Sí, mas triste es, desde luego. Pero no voy a volver adentro. Tengo mis motivos.
- Aún no has saltado, lo que quiere decir que hay una parte de ti que sabe que esos motivos pueden arreglarse. Estoy aquí para echarte una mano.
- Aún no he saltado porque soy un cobarde. Yo no puedo arreglar ya nada.
- No he dicho que lo arregles tú. Podría intentar arreglarlo yo.
- Tú no puedes arreglar nada.
- Pues dime el teléfono de quien pueda arreglarlo.
- No vendrá.
- Ella vendrá.
- ¿ Ella ?
- Apostaría que es una ella. Siempre es una ella. Casi diría que si no es una ella, y es un él, salto yo.
- Es una ella. Ella es la única que puede resolver mi problema.

Le di el número, convencido de que vendría, que era lo que yo había querido desde el principio. Estaba allí fuera, asustando a las viejecillas, sólo para que ella viniera y acabara con esta tontería. Estaba haciendo lo único que podía hacer para que ella hiciera lo que yo quería. Sí, podía ser exagerado. Podía ser inmaduro. Pero no había otra alternativa.

Al rato llegó ella. La vi bajarse de un coche de policía, que habría ido a recogerla y la habría abierto paso por medio Madrid, atronando las calles a su paso. En cuanto cerró la puerta, me buscó. Había odio en su mirada. Un odio profundo. Se notaba claramente que sabía porqué había montado ese numerito. Agarró su bolso con fuerza y se metió en el portal, casi sin dar tiempo a que los agentes la escoltaran. Antes de que yo pudiera reaccionar, ya sentí sus pasos por la entrada, por el pasillo, por el salón. El negociador la detuvo un segundo, y la intentó hablar en un tono que yo no oyera:
- Dice que usted es la única que puede resolver sus problemas. ¿ Usted cree que puede convencerle de que no salte ?
- Yo le garantizo que no va a saltar, que su problema va a quedar resuelto en ese alfeizar.
- ¿ Segura ?
- Segura. Quedese en el salón y en unos minutos todo habrá acabado.
( ¿ en unos minutos ? Va a sobrarla tiempo )

Su cabeza asomó por la ventanilla, luego su torso, finalmente sus piernas. Se puso de pie a mi lado, miró hacia abajo, me miró de nuevo con odio, esta vez, combinado con algo de pena. No dijo nada, y yo tampoco. Abrió su bolso, sacó una pistola y me voló la cabeza. Mi cuerpo cayó sobre la colchoneta mientras mis sesos manchaban la pared.

Ella guardó el revolver, volvió al salón de la casa ahora sin dueño y se dispuso a irse ante la atónita mirada de los policias.
- ¿ Se puede saber que ha hecho ahí fuera ?
- Lo que usted me ha pedido, que resolviera su problema. Era un cobarde.

( Tenía razón )