miércoles, 30 de septiembre de 2009

La noche de los generales

La suerte a veces es esquiva en algunos temas, pero pródiga en otros.
El teatro ha vuelto a dejarme hoy otra gran velada: "La noche de los
generales" ha sido buena obra. Un guión duro con momentos amables, con
risas tapando la dureza que cuenta por debajo y con dos grandes
actuaciones por encima de todo: Sancho Gracia, maestro del escenario y
Juanjo Cucalón, actor odioso en televisión pero brillante en esta
representación del Español.

La historia es sencilla, aunque ya deja ver por donde van a ir las
tensiones y los dramas: Franco y diez generales suyos deciden, en
pleno 1939, ir a cenar al Palace. El problema es que todos los
cocineros del Palace están en la cárcel, por ser de izquierdas. El
teniente los saca de la cárcel para que puedan preparar la cena y ahí,
casi, empieza todo...

Los dramas de una guerra recién acabada, de las víctimas de ambos
lados, de los salvajes en los dos bandos, del dolor que es lo único
que le queda a mucha gente, de las ganas de alguno por tirar hacia
delante, del miedo a las cárceles y al futuro tan incierto...

Hay risas, y hay momentos en que, casi, se cae una lagrimilla... Duros
momentos en una España de la que, por suerte, ahora podemos reirnos
mientras la lamentamos.

Por poner un pero, hay alguna parte del guión algo deslabazada, pero
es perdonable. Queda un buen conjunto coronado por el talento de dos
grandes actores, que dejan algunas brillantes escenas. Además, están
flanqueados por otros catorce actores, si no cuento mal de memoria,
que no desmerecen.

A veces nos quejamos de nuestra vida, sin darnos cuenta que, hace
setenta años, que no es nada, estábamos en postguerra, sin comida, sin
sueños y sin esperanzas...

Perra vida y gran teatro!

lunes, 28 de septiembre de 2009

Madrid tiene una corazonada

Ayer por la tarde, en vez de quedarme en casa dormitando como debería haber hecho, me fui al acto de Cibeles. Es un acto inútil, que no va a conseguir nada del COI, pero que como acto social tenía su encanto: ciudadanos juntos apoyando a su alcalde en una petición internacional. Una forma de hacer política, aunque sea enmarcada dentro de un acto festivo.

En algún sitio he leído un millón de asistentes: muy improbable. Lo dejaría mucho más bajo: llegar a doscientos mil ya me parecería sorprendente. La lluvia ha dejado a gente en casa.

Cartulinas azules, verdes, amarillas y rojas confluían en Cibeles. Todo vigilado por el helicóptero de Telemadrid:


Una pobre niña cubriendose de la lluvia ( foto muy ajustada, que quedaba curiosa )



Uno de los ensayos, con la gente subiendo y bajando los carteles, para que estuvieran entretenidos. Muy bien el animador, el pulpo.



Se repartían pegatinas, de las que tengo unas cinco por aquí, y calcomanías, como la que lleva esta chica.



Otra niña, a cinco minutos del gran momento, jugando esta vez en el rojo, el que sería mi color:




El momento clave, el que ha estado de portada en todos los periódicos, sacado desde otro lado:




La foto que resume el día:



No creo que nos toque pero ¿ porqué no ?

( Hay otras 30 fotos, pero se han quedado en facebook, si alguien quiere alguna más, por curiosidad, que pregunte )

domingo, 27 de septiembre de 2009

Cine y lecturas

En cine: "District 9", película con un principio brillante, que hace
que parezca a ir por un sitio totalmente novedoso y original. Una
crítica al racismo y a la gestión de la emigración usando alienígenas
como la "raza" rechazada. Grabada en estilo documental, con mucha
ironía, con situaciones límites, con desprecio hacia el comportamiento
desconocido, explotación del débil, marginación... Un recorrido por un
campo de refugiados de forma disimulada.
Después de ese gran principio, deja paso a una película de acción,
bien conseguida, con escenas bien resueltas y bien llevada, pero otra
película de acción, a fin de cuentas.
A pesar de todo, diría que vale la pena verla, sobre todo antes de que
saquen la siguiente, que lo han dejado tan fácil para hacerla que
sería raro no verla.

Lectura: "El lamento del perezoso", Sam Savage. Los libros se
corresponden a estados de ánimo, a situaciones, a vivencias. Se
disfrutan más en momentos de la vida, y en otros pasan de largo,
intrascendentes. Nuestra percepción de los libros cambia con los
últimos leídos, y la influencia de éstos pesa mucho sobre la opinión
sobre lo que se lee. En este caso, "El ladrón de chicles", de Douglas
Coupland, me ha ensombrecido parcialmente este libro, lo que es una
lástima. Ambos tienen el mismo esquema, el mismo desarrollo, la misma
estructura, que es tan particular y por ello tan notoria. Leerlos en
apenas tres meses ambos no es recomendable.
Es cierto que Savage consigue un personaje mucho más rico, con unos
matices apasionantes y con unos momentos de percepción de la vida que
se salen de lo habitual. Es cierto que esconde frases que levantan la
mano y hace que haya que prestarlas especial atención. Es cierto que
nos recuerda algunas sensaciones como el amor, la soledad, el sentirse
cayendo y cayendo... Pero es cierto que uno no puede quitarse de la
cabeza el otro libro... Lástima.
Aún así, y siendo objetivo, Firmín era mejor libro. Firmín lo escribió
libre, sin preguntarse quien iba a leerlo. Aquí sabe que habrá
millones de ojos de nuevo, y eso tiene que notarse. Habrá que esperar
al tercer libro para que esa presión ya no le apriete, sino que le
alce y le devuelva su libertad. La libertad que busca el protagonista
de este libro...
Ahora he pasado a "vacas, cerdos, guerras y brujas": apasionante por ahora...

Por lo demás, buen viernes, buen sábado ( felicidades de nuevo a los
que hay que felicitar ) y a ver como acaba el domingo. Creo que bajaré
a Cibeles a ver ese Madrid decorado...

Besos a todos, sobre todo a ti, sobre todo a ti...

jueves, 24 de septiembre de 2009

El encuentro de Descartes con Pascal joven

Teatro, la vida es puro teatro...
Me quedé sin ver la obra que da título a este post cuando la
representaron la vez anterior en Madrid, pero por suerte, ha vuelto.
Un escenario con dos actores, perdón, Actores, en un duelo breve pero
intenso: el anciano Descartes, el joven Pascal. El que aplica la razón
y se deja llevar y el que es dominado por sus pasiones. Religión,
filosofía, humanidad... Un debate de altura, con un guión brillante.
Pudo ser así o no ese encuentro que sí existió, pero del que ninguno
de ellos nunca comentó nada.

Para los habituales del teatro, sólo decir que está Flotats. Flotats
no actúa, se transforma en los personajes. Es algo digno de verse. Su
dicción, su modo de andar... No está siguiendo un guión, lo está
viviendo. El otro, cuyo nombre no recuerdo, es un actor más joven, de
gran fuerza escénica, pero un escalón por debajo. Estar un escalón por
debajo del olimpo tampoco es malo, ojo. Dar una réplica de ese nivel
no es tarea sencilla.

Dos personajes antagónicos, que se admiran, se cruzan, y se repelen.
Cada uno admira al otro, su talento su inteligencia, pero sus mentes
van cada una por un lado totalmente distinto...

Obra obligatoria para los amantes del teatro, sin duda alguna...

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Evadirse, huir, y no dejar atrás ni un retazo

Uno de esos días en los que lo único que quieres es que se acaben. Uno
de esos días en los que quieres correr, gritar, hacer lo que sea para
no pensar. Llevaba tiempo sin ir a correr. Casi muero demasiado
rápido. Mi cobardía ha sido controlada por un encuentro casual que ha
puesto punto y final a la carrera.

Dejar que la mente huya en cada paso...

Para evitar pensar, hay que seguir activo: dos reservas de hotel y
billetes de tren comprados. Me ha subido algo el precio de lo
deseable, pero dentro de lo que yo pretendía. Y los hoteles reservados
son majos.

Para seguir sin pensar: hay que leer y centrar la mente en el libro.
Esta semana acabé Siddharta y Junk. Mi libro actual, su título, parece
autobiográfico. Y por ahora es gran libro, con bellas frases y un
personaje con el que, por alguna razón, me identifico en parte.

Besos... sobre todo a ti...

lunes, 21 de septiembre de 2009

Un grano de arena en un reloj, cayendo



¿ Qué es un individuo en mitad de una multitud ? ¿ Qué soy yo, insignificante, rodeado de miles de otros iguales, repetidos ?
Una multitud de luces, de brazos, de piernas, de voces, de empujones, de pisotones, de gente sin rumbo, de rumbos sin gente... Sólo, en mitad de ningún sitio, aislado, en una burbuja que se rompe en cada golpe y se reconstruye a cada nuevo paso. Un hueco entre la masa, apenas un obstáculo.

A lo lejos, un sueño que se aleja, otro ser, individual, que se alza entre la muchedumbre, levanta la cabeza, saluda con el brazo... y no encuentra a nadie. Él sigue solo. Yo sigo solo. La gran mayoría de los que nos cercan están igual que nosotros. Pero no lo saben.

El gentío sigue avanzando. Y yo con él. Sólo queda averiguar hacia donde.

domingo, 20 de septiembre de 2009

La noche en blanco

La noche de ayer dependía mucho de la tarde: había quedado a tirar unas fotillos en el estudio que un compañero de curro tienen montado y dependiendo de a qué hora acabáramos, pues el plan sería uno u otro. Y la velada fotográfica la verdad es que duró más de lo que yo hubiera supuesto inicialmente. Claro, que me lo pasé como un enano. Me queda tanto por aprender... Pero da gusto ver a la gente que sabe hacer las cosas. Alguna fotillo tiré que quedó chula. Muy bien, la verdad es que muy bien.

El caso es que llegamos a Plaza de España pasadas las diez de la noche. Aparte de millones de personas, unos raperos cutres vociferantes en mitad de la plaza en una pelea de gallos. Las fases finales en youtube están bien, las primeras rondas son una castaña considerable. Desde Plaza de España ya se veía lo que iba a ser la noche: un millón de personas por todas partes. Al menos desde ahí teníamos una vista bastante maja de Gran Vía:





Queríamos ir hacia Tirso de Molina, así que llegamos hasta Callao, todo atiborrado de gente, fuimos hacia Plaza Mayor, viendo los globos ( alguna frase me encantaba! ), cruzandonos con una orquesta, viendo una de las carpas de los dibujantes sanadores ( demasiada cola como para ver si valía la pena o no ). La plaza Mayor, claro, estaba hasta arriba, destacando las colas de gente para que le dieran un globo: cinco minutos, diez de cola, para que te den un globo y todos encantados. Estamos locos!

Bajamos a Tirso y vimos que, como era previsible, el espectáculo de sombras estaba lleno. No solo eso, sino que habían repartido las entradas a las siete, así que hubiera sido imposible que entráramos. Está claro que a puerta cerrada es complejo ver algo.

Un kebap para reponer fuerzas en un döner muy particular: una bandera del kurdistan con lema: kurdistán libre! debajo, una carta con mensajes filosóficos y religiosos en los que se mencionaba a Jesucristo... Pegaba en la noche en blanco como actividad alternativa.

Bajando más hasta Atocha: unas carpas de samsung de algo ecológico, que negamos a vernos enfrente del Reina Sofía y el burro en mitad de Atocha.




Habría estado bien ver el botánico y todos los sitios donde había algo de baile por el paseo del prado, pero habíamos quedado en Tribunal, y allí que nos fuimos.

La idea era llegar a Malasaña, a los conciertos de Jazz. Cuando llegamos, por supuesto, habían acabado. Eso sí, la plaza recordaba a tiempos pretéritos con todo el mundo bebiendo en la calle.

Mirando la agenda, pues a Cibeles, qe quedaba parte de la música, el baile y los djs. Fuencarral ( donde nos cruzamos con unos que iban desnudos ), Gran Vía ( lo de Telefónica por fuera no valía nada ), Alcalá. Aquí hicimos una parada en un escenario que había montado el centro cultural Blanquerna, con un grupito de rumba catalana que no estaba mal. Dos o tres canciones después seguimos hasta llegar a Cibeles.



Sí, había dj, sí, había gogos, pero faltaba algo, no sabría decir que era. La verdad es que la gente estaba algo parada, no había ambiente de fiesta. El frío, posiblemente. También que había mucho crío moneando. Sí, a mi me gusta monear, pero no cuando llevo el trípode y la cámara, para que engañarnos.

Nos sentamos en correos y buscamos que podía quedar abierto, y había una posibilidad con buena pinta: en Colón, ahí al lado, los cortos de notodofilmfest. Algo para sentar sentados y reponer fuerzas antes de lo que fuera lo último a intentar ver.

Tardamos en encontrar donde era lo de los cortos y, tres cortos después de sentarnos, cuando empezábamos a recuperar temperatura y estar cómodos, nos echaron diciendo que aunque el folleto decía que era hasta las siete, que era un error y cerraba a las cuatro. Así que a las cuatro en Colón, ¿ Dónde ir ? Cada loco tiene sus manías, y había algo del Sáhara hasta las seis. Tenía que pasarme.

Por desgracia, hubo momento "espera que vienen unos colegas" y estuvimos cuarenta y cinco minutos en la parada del bús, lo que hizo que cuando llegamos al Templo de Debod, del Sáhara ya no quedaba nada, pero había un botellón con bastante ambientillo. Fue una lástima que el templo no estuviera iluminado, aunque llevar trípode permitió que saliera una foto bastante curiosa.



Tengo que procesarla un poco, a ver si le doy algo más de cuerpo.

De ahí ya nos fuimos a casa, que básicamente eran las seis, y hoy, como que contaba con ir al cine ( cambiado por ver a España!! )

Primera noche en blanco a la que fui. Sensaciones contradictorias: me encanta caminar por mitad de las calles de Madrid, me apetecía tirar fotos nocturnas con trípode, llevaba tiempo sin pasear durante horas. Pero realmente tampoco es que viéramos mucho... División de opiniones, sin duda. En parte, culpa nuestra por empezar la velada a unas horas demasiado tardías...

Besos a todos y disfruten de la semana... Suerte...